Cultura libre o no, esa es la cuestión

Es ya casi un debate existencial ese de si la cultura debe ser libre o no. El pasado viernes, la Ley Sinde fue apoyada por el presidente en funciones, José Luiz Rodriguez Zapatero... hasta que José Blanco le indicó que aprobar la Ley supondría el fin del Partido Socialista, y la retiró.


Qué alegría y qué alboroto... pero no podemos pensar que con esto se acaba, aún hay que estar pendientes de la Ley SOPA.


Pero no voy a ir hablando de todas las leyes "antipiratería". No es sólo "antipiratería", sino "antiderechos". Esas leyes eliminan el derecho de los ciudadanos a acceder a la cultura.

Pero el asunto central de todo viene por lo mismo de siempre: el vil metal (no, el heavy metal no, el dinero). Eso es lo que provoca tantas discusiones: "Se creen que todo lo que hay en Internet es gratis", "Las películas y el cine son caros..." son las excusas que usan los dos bandos: multinacionales y gente de a pie.

Minecraft, un videojuego
de pago libre
Y todos y ninguno tiene la razón. Hay que encontrar el punto medio. Yo no apoyo el "todo gratis", pero tampoco apoyo los precios que cobran por una entrada de cine o por un CD.

Lo primero que hay que hacer es pedir la opinión de los artistas. Pero no de Bosé, Alejandro Sanz... esas no nos interesan, porque son siempre los mismos los que aparecen protestando. Hay que recurrir a otra gente, y ver si realmente a todos les perjudica.

Tampoco interesa hablar con las discográficas ni con la industria en general: son cerrados de mente, y resulta inútil razonar con ellos. El problema es el hecho de tener que reinventarse, y cambiar la forma de distribuir la música y las películas, y la cultura en general de formas más dóciles.

El improperio contraataca, último
álbum hasta la fecha de
El Reno Renardo.
Por ejemplo, un grupo de rock español: El Reno Renardo. ¿Qué hace esta gente? Regala su música. Tú te puedes bajar su discografía desde su página web oficial sin pagar un duro, y la puedes distribuir. Y no te van a meter una querella judicial por ello. ¿Y cómo viven? Donate PayPal. Ellos han puesto la caja de donaciones de PayPal y quien quiera pagar, paga, y quien no quiera/pueda, no.

Alguno (de la industria seguramente) dirá eso de "Ay, es que esos no son muy conocidos..." No importa, hay más ejemplos.

Aún en el territorio español, nos encontramos a Amaral. Con ella no nos vale la excusa de que no es conocida. Recientemente declaró en laopinión.es lo siguiente:
Más que una crisis de la industria de la música vivimos el inicio de un nuevo modelo ya que la evolución de los acontecimiento obliga a replanteárselo todo. Yo, en particular, no veo mal las descargas en Internet ya que yo con 14 años disfrutaba una barbaridad con la música, y como no tenía dinero, me grababa las canciones en cintas de cassette de la colección de vinilos que tenía un vecino mío. No censuro en absoluto lo que hace mucha gente.
 

Pero no me voy a quedar sólo en el territorio español, saltemos y veamos otros ejemplos. Un grupo conocido, que lamentablemente ahora no recuerdo el nombre (RadioHead, Coldplay, o uno de estos), tengo entendido que su música es descargable en su página web. Y también en la misma web lo puedes comprar y te lo mandan a casa.

Y saltemos también a otros ámbitos, como el cine. El cine está... caro, no hay otra palabra para definirlo. Está muy caro. Y podemos debatir sobre si "el cine es caro porque se piratea mucho" o "se piratea mucho porque el cine es caro". Yo creo que es más bien lo contrario, si el cine fuese más barato y asequible no me importaría ir más veces en lugar de hacer una descarga.

También está la opción de crear cine libre, películas que se puedan bajar, y compartir sin miedo a que nos echen el guante... un ejemplo es la película Antitrust (Conspiración en la red en España), que además de hablar de la importancia del software libre, su director se está planteando relicenciarla bajo una Creative Commons, según tengo entendido.

Creative Commons permite crear
licencias a tu gusto.
Otro mundillo, libros. Los PDF "ilegales" que pululan por la red... ante esto sólo voy a decir una cosa: Ediciones B. Esa empresa ha puesto sus e-books sin restricción de copia. Con dos huevos. Y de esta forma, tienen muchas más posibilidades de que la gente los compre a ellos antes que a otros.

Y para finalizar, videojuegos. Una industria desgastada, que sufre mucho por la cantidad de piratería que hay... y que sin embargo, puede solucionarse de la misma manera que la música. Cualquier persona que haya jugado a Minecraft sabe a qué me refiero.

Es un videojuego, que cuesta 20 €. Tu te lo bajas de su página oficial, y ya está. Y si apoyas el proyecto, pagas. Y si no pagas, da igual, no te quitan restricciones, ni eliminan características adicionales... nada. El mismo autor lo dijo:
Se que la gente piratea Minecraft, pero al menos eso significa que les gusta.
De hecho, muchos usuarios se enfadan con los que no han pagado el juego. Ya no es que sea el dueño, es que son los propios fans los que quieren que todos lo paguen. Y hablamos de un videojuego que ha alcanzado... 4 ó 5 millones de ventas.

En otras palabras, y si esto llega a manos de la industria, que lo consideren: la gente paga cuando tienen la opción; obligarlos sólo hará que por principio les lleven la contraria. Esto es así, y es un hecho. Con esto, me despido hasta la próxima entrada, no sin antes dejar un par de canciones libres. ¡Saludos!


Comentarios