Ocultarse entre los textos

Escribir sin otro fin
que resarcirse de aquello
que no atrevemos a en cara decir,

de poca utilidad resulta,
el alma queda libre
pero en el fondo nos queda
que en nuestro interior aún abulta

esas ganas de decirlo a la cara,
más son pocas las veces,
que la forma de hacerlo es clara.

Ocultando lo que pensamos,
lo que sentimos y deseamos,

no hallaremos forma alguna
de conseguir felicidad.
Solamente un sentimiento de vacío
al no haber alternativa ninguna

nos acompañará donde vayamos
sabiendo siempre
amargados

que lo que debemos decir callamos,
lamentablemente,
sin que sea remediado.

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