"Ou may god"

Lunes por la mañana, pensando la cantidad de tonterías que me espera soportar hasta que termine la jornada. Mientras voy encendiendo el ordenador, zumba el teléfono.

Bzzzzzzzz. Bzzzzzzz.
-Buenos días.
-¡Mi ordenador no enciende!
Ya empezamos…
-¿Y usted es…?
-Fulgencio, de Contabilidad.
-Vale, ¿la caja, torre, o como usted la llame, hace ruido?
-Si, pero no veo nada en el monitor.
-¿Está el monitor enchufado?
… … … Pi, pi, pi, pi, pi. Ha colgado. Lo sabía. Piensa mal y acertarás. Cuánta razón.

Dejo el teléfono en la mesa, y me pongo a teclear como un loco en el código de ese programa que hace una cosa muy rara y da un error extrañísimo (vamos, que me han mandado que lo deje más simple que el funcionamiento de un pisapapeles). Y lo de "teclear como un loco", es, obviamente, "a velocidad proporcional a la mierda de sueldo que tengo". Y otra vez...

Bzzzzzzzz. Bzzzzzzz.
-Nos días.
-¡La impresora del pasillo no imprime!
-¿Ha comprobado si tiene papel, amigo anónimo?
-¡Y a mi que me cuenta!
Mal empezamos la mañana. El Despistado y el Vago. ¡Hermoso día me espera, parece prometedor!
-¿Por cual está intentando imprimir? ¿Ha probado a decirle "por favor"?
-¡Yo que se! ¡Arréglelo!
-¿Le importaría al menos indicarme su nombre y puesto, para... comprobar si está bien conectado a la red del superhardware molón full dash? - como por lo que me pide tiene que entender más bien poco del tema, me invento la excusa.
-Azuceno, de Recursos Humanos.

No hay nada mejor que la gente borde. Cojo ese programa maravilloso que usamos para controlar que no haya fallos en los equipos, y busco el del señor Azuceno. Mírale, ahí le veo logeado. Que mono, sin verle la cara, parecería listo. Pues nada, le meto un batch* para que se le abra una web de sexdating cada vez que intente cerrarla.

Continúo intentando trabajar, pero parece que hoy va a ser un reto, no llevo ni diez minutos y vuelve a sonar el móvil. Pasa que esta vez es el mio. Sonia. Pues me sonia que no voy a responder.

Pi, pu, pipipu. Pi, pu, pipipu. Pasando. Pi, pu, pipipu. Pi, pu, pipipu. Irritando. Pi, pu, pipipu. Pi, pu, pipipu. ¡Que no me sale de las pelotas y menos en horario laboral! Además, ¿cuando cojones nos hicimos amigos? ¡Si eso no me mola nada, que me cuenta sus penas y luego ni me invita a café! ¡Ni a ir al cine! ¡Ni a que nos acostemos!

Pi, pu, pipipu. Pi, pu, pipipu. PI, PU, PIPIPU. Pero si parece que cada vez suena más alto. Pues nada, a ver lo que tardo en quitármela de encima.

-¡Buenos días!
-¡Mi novio me ha dejadooooooooooo!
Cómo lo sabía. Me iba a venir con una llantina por culpa del novio.
-¿Ha probado a reiniciar? - a ver si capta la indirecta de que me pilla trabajando.
-¡Idiota, que soy la Sonia!
Encima eso, utilizando el "la" delante de un nombre de persona.
-Muy bien, señorita Sonia, pues en ese caso, si tiene el usuario root** y la contraseña, pruebe a acceder a ver si puede cambiarlo.
Pi, pi, pi, pi, pi. Otra que cuelga. Un minuto de reloj he tardado. Que no me sale de las narices hacer de pañuelo de semejante aprovechada, ostias.

Noto que la puerta de mi cuchitril se abre.

-Perdón, ¿es aquí lo de los ordenadores?

Me giro desde mi silla. Y desde aquí puedo leer el letrerito de "Departamento de informática". Diox.

-No, aquí no, tiene que bajar a la planta ocho.
-Gracias, muy amable.

Y se larga. Vaya, no pensé ni que fuera a funcionar.

Tras un rato largo de modificar el puñetero software, me bajo a por el café, que me lo he ganado. Y también me he ganado el derecho a dar unas caladas, pero no fumo. En fin. Llego a la máquina y otra vez el teléfono de la empresa. ¡No puede ser!

Bzzzzzzzzz. Bzzzzzzzzzzz.
-¿Hola?
-Hola, tío, que pasa, verás, ejquestaba yo aqui currando cuando me sá pirao tó - el sobrino del de RR.HH. Él sólo se ha "pulido" tres ordenadores en seis meses de trabajo, por hacer justo lo contrario de lo que le digo que haga - y claro, uno así no pue trabajar porque intento aceder y me ice nosequé de...
-Para problemas relacionado con el software, pulse uno, para problemas relacionados con el hardware, pulse dos, para problemas relacionados con ver pornografía en el horario laboral, pulse...
Pi, pi, pi, pi, pi. ¡Récord!

El resto de la jornada transcurre ya casi sin problemas. El café, las bolas anti-stress, y que las consultas sean menos idiotas que los primeros anima. Y justo cuando estoy bajando al párkin, me llama. Pi, pu, pipipu. Pi, pu, pipipu. Pedro.

Para que os hagáis a la idea de la gracia que me llame este tío, es que es el típico que siempre te anda pidiendo favores pero luego nunca tiene tiempo para ayudarte con los tuyos. Y hay veces que ni eso, el suelta "no me da la gana" y se queda tan pancho.

-Pedro, qué pasa.
-Nada, tío, que como supongo que en breve sales del curro - cómo se conoce el cabrón mi hora de salida - te podrías pasar por mi casa un rato...
¿Me invitará a una birra? ¿A ver el partido? ¡JA!
- y que si me puedes mirar el ordenador, que le pasa no se qué al antivirus, como eres informático...
- Ya, claro, sin problemas... pero ¿podrías mejor tu pasarte por la mía?
- ¿Para qué?
- Porque así, mientras te soluciono el problema me vas haciendo una ampliación en la cocina, como eres albañil...
¿Adivináis, no? Pi, pi, pi, pi, pi.

*Un archivo batch puede definirse como un pequeño programa que ejecuta todas las órdenes que tiene dentro de forma automática.
**El usuario root es el usuario "dios" de los sistemas Linux, el que más permisos tiene, y el único que puede instalar software, cambiar permisos, etc.

Nota: estas situaciones son totalmente inventadas, nunca me han parado, aunque eso no significa que no haya nadie al que no le haya podido pasar. Sí, estas situaciones, y peores, pueden darse, yo esta vez he tirado de imaginación Sobre todo porque hay que echarle imaginación para pensar que alguien puede tener trabajo tal como está la cosa. ¡Buen fin de semana!

Comentarios

  1. USUARIO GRITÓN RETURNS22 de diciembre de 2013, 22:53

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