"Ou may god" (2)

Me espera otro día de trabajos. Forzados. Algunos me dirán exagerado. Yo respondo que mis cojones. He aguantado mucho, y lo que me queda aún.

El ordenador tarda un bostezo en encenderse. Un bostezo de los míos. Vamos, que si me descuido bostezando, llega la hora de salir y ni me doy cuenta. Pero (lamentablemente) aún queda muuuucho. Miro el reloj y me pregunto cuando llegarán esos seres que envió el demonio para vengarse de la partida de póker que le gané, que se llaman "usuarios" y que se dedican a desesperarme.

Bzzzzzzz. Bzzzzzzzzz. Ahí está el primero.
-Buenos días.
-Oiga, que mi teclado...
-Antes de empezar, ¿le importaría indicarme al menos quién es y donde trabaja? - digo intentando no sonar borde desde primera hora.
-Ramiro González, de Márketing.
-Gracias. Y si pudiera correr la voz entre sus compañeros de que hagan esto...
-¡Oiga, que tengo prisa!
Qué cachondo, será que yo no la tengo y he encendido el ordenador para jugar al buscaminas. Pero bien pensado... puedo hacerlo mientras atiendo al teclado de este.
-Sí, si teclado, ¿se fue de cañas con él y le cayó una birra encima? ¿Le dijeron que lo limpiara y utilizó estropajo y barreño? ¿Ha hecho que se borren sus huellas dactilares?
-Nononononono, qué cosas tiene. Es que no va.
"Es que no va". Adoro a esa frase. Y al primero que la dijo. Creo que le condenaron al fusilamiento, muy merecidamente.
-¿El qué no va exactamente?
-¡Que le doy a las teclas y no funciona!
-¿Está bien conectado a la cepeú, para que me entienda usted, la caja esa grande que tiene el grabador de los deuvedé?
-¡Que va, si es inalámbrico!
Qué huevos tiene. Siendo inalámbrico, no tiene que ir conectado. Ni si quiera el receptor, seguro. Pero estoy convencidísimo de que no va a ser eso.
-Claro, claro... y dígame, ¿hace cuanto le puso pilas?
-¿Pilas? ¿Es que el teclado va por pilas?
¡¡¡MUERETE!!!
-No, señor Ramiro, como el teclado es inalámbrico, la corriente también le llega por infrarrojos.
-Entonces, ¿va a solucionar mi problema?
-Lo haría, pero soy informático, no psicólogo. Que usted lo venda bien.

Bzzzzzz. Bzzzzzz. Bzzzzz. Bzzzzzzzz. Este es insistente, lleva en espera desde el anterior pánfilo.

-A los buenos días de Dios.
-Hola, verá, es que tengo un problema...
-Si quiere yo le pongo otro, apunte, "un tren que sale de Madrid en dirección a..."
-¡Por favor, esto es serio!
Todos los casos que recibo son serios, señora mía. Serios de esos de llamar a un juzgado de guardia y que los condenen a todos a trabajos forzados.
-Muy bien, dígame, nombre, departamento, y problema, en ese orden.
-Saray de la Concepción, de Relaciones Públicas, y tenemos un problema. No tenemos internet.
-¿Ve donde está el router?
-Sí.
-Pues va hacia él y lo enciende.
-Pero...
-Haga lo que le digoooooo.
...
-Pues sí, estaba apagado, ¿cómo lo...?
-Intuición sherlockiana. Ale, hasta más ver.

A las compañeras de oficina, de buenas a primeras, se las trata bien. O por lo menos, de manera menos borde. Sobre todo por si sale la posibilidad de terminar en la cama. Que tampoco sería la primera vez, pero esa es otra historia.

Abro los e-mails, y uno del jefe: que a las 10.00 a.m. (que tampoco hace falta que me especifique que es por la mañana, si es a las diez de la noche va a ir Rita) baje a la sala de reuniones, que tengo que enseñar como van las "reformas" del programa que me pidieron.

Pues justo antes de bajar, otro telefonazo.

Bzzzzzz. Bzzzzzz.
-¿Quién es?
-¿Es el informático?
-Eso parece, porque todos vuestros líos con los ordenadores me los encasquetáis a mí. ¿Qué pasa?
-Nada, que tenemos una gotera y está cayendo el agua encima de un cacharro... la etiqueta pone "SVD-PR".
¿Agua cayendo encima del servidor principal de la red de la empresa? ¿Y estos gilipollas llamándome a mi?
-¡Pero me cag...! ¿Por qué no llamáis a los de mantenimiento? ¡Y por sentido común, desconectar la máquina y moverla!
-Ah, no se, como tu eres el inf...

Ni le dejo terminar la frase. Cuelgo y ya estoy llamando yo a los de mantenimiento mientras voy al servidor principal, lo desconecto, y lo muevo mientras el pasmarote que me ha llamado se limita a mirarme con cara de circunstancia. Da gracias que no te tire por el hueco del ascensor, joputa, que no tienes sentido común ni de la decencia ni inteligencia para pasar el día.

Agradeciendo que funcione la copia del servidor principal que puse en otra máquina (eso me recuerda que se lo tendré que restregar al jefe, que llamó a mi idea "gasto tonto"), vuelvo a por el pen-drive donde tengo el programita de los cojones y me bajo.

La reunión me remata. Que tampoco lo quieren así. Que me enviaron AYER POR LA NOCHE unas modificaciones más que querían que hiciera. Me tomo la molestia de abrir ahí el correo y efectivamente, está unos cuantos e-mails por debajo del de la runión. Lo abro. 30 modificaciones. Incluyendo las de aspecto gráfico que no me corresponden. Para que las hiciera antes de la reunión. Deberían dar gracias a que mi móvil es uno del año pasado. Llega a ser los ladrillos que había antes y lo uso para reventar cráneos.

Me voy del lugar antes de empezar mi vendetta y decido tomarme el día libre. Así, por mis santos cojones. Pero como siempre que voy a salir de la oficina, se acumulan las llamadas.

Bzzzzzz. Bzzzzzz. Bzzzzzz.
-¡Diga!
-¡Tengo un problema!
-Normal, nadie llama para darme los buenos días ni para contar buenas noticias. ¿Qué pasa?
La verdad, ahora mismo, me trae sin cuidado desde dónde me esté llamando, ya le preguntaré si se diera la necesidad.
-Estaba instalando el programa de contabilidad desde la unidad de CDs...
¿La unidad de CDs? ¡Éste intenta emularme la forma de hablar! ¡Pelota, ya no te quiero!
-... y cuando me dice que inserte el CD 2, me da un error, y empieza a sonar de manera extraña.
Mmmmm... no... que no sea lo que estoy pensando...
-¿El CD 1 le dio algún error?
-No.
-¿Y cuando lo quitó, hubo algún error?
-¿Quitarlo? ¿Había que quitarlo antes de poner el CD 2?
... ... ... ... ... ...
-¿Tiene usted algún cartel que le diga "Respire"?
-¿Cómo dice?
-Estaba comprobando su sentido común. Me parece que con eso debería entender el problema.

Y le cuelgo. Que piense.

Bzzzzzzz. Bzzzzzzzz. ¡Pero hay que joderse lo pesados que estáis hoy!
-¡Diga lo que sea y rápido, que yo me voy!
-Pues tengo un problema muy grave...
-Yo tengo varios, pero ambos nos hemos equivocado, esta no es la línea de ayuda para suicidas...
-¿Me va a ayudar?
-Cuénteme. 5 minutos de reloj.
-Nada, es que borré unos ficheros importantes, todas las actas de las reuniones del último mes...
-Nombre, departamento...
-Enrique Perez, de Administración.

El programa arranca y busco su ordenador. Y me llamaron loco cuando hice que todos los nombres de usuario fueran el nombre y el apellido. Ya los veo. acta_enero, acta_febrero, acta_marzo, acta_abril... por si hay algo más, hago restauración de archivos de la última semana.

Restauro... restauro... diez minutos... veinte... ¡media hora! Pero... ¿que veo? Hay más cosas eliminadas que también se están restaurando... y se borraron unos minutos antes de que me de que me llamaran... ¡7GB de videos! ¡Videos porno! ¡Ja, que bueno! Hago rellamada.

-¡Perez! ¡Que ya tienes tus archivos!
-Gracias.
-De nada. Tu carpeta del porno me la copio. Como no me invites a todos los cafés del resto de la semana, le paso otra copia al jefe para que vea cómo acaparas el ancho de banda de la empresa. ¡Adiós, pichabrava!

Le cuelgo antes de que logre responderme y salgo de la oficina. Corriendo. Me cruzo a más de uno que me llama, pero ya estoy hasta mis santas pelotas de todo, así que les ignoro. Y si tienen problemas, que le echen la culpa a los que me han estado jodiendo desde primera hora. Total, en la empresa somos cuatro informáticos. Que si, que mis compañeros tampoco es que estén muy por encima del resto de empleados, pero entre tres cabezas deberían ser capaces de funcionar como un yo.

Media hora en coche, y ya estoy en casita. Diox, qué respiro. Apago además el teléfono. Qué paz, que tranquilidad... esto en la empresa no se conoce. Pero claro, son enanitos mentales, no puedo pedirles que razonen, si apenas logran entender cómo se enciende su ordenador. A alguno le tendré que explicar como sonarse los mocos y atarse los zapatos. Criaturicas.

¡Ding-dong! ¿La puerta? ¿A estas horas? Pero si los que me conocen saben que sólo piso mi casa entre día de curro y día de curro. Quizá sean testigos de Jehová. ¡Ding-dong! Que sí, que ya va...

-Buenos días-una anciana de aspecto más fragil que una escultura moderna me saluda.
-Mismoledigo. ¿Puedo ayudarla?
-Sí, es que tengo un problema, y su amigo Pedro me ha dicho que me puede ayudar...

¿Pedro? ¿Mi "amigo" el albañil? Uuuuuuy...

-Pues pase y cuenteme.

Le señalo el sofá y le falta tiempo para acomodarse. Me pongo a su lado y le pido con toda la educación que me queda para el resto de la semana que me cuente.

-Pues verá... es que tengo unos vecinos extranjeros...
-Ya...
-... y usan unos ordenadores...
-... aham...
-... y tengo miedo porque ¿los ordenadores me pueden dar radiación? - empieza a elevar el tono.
-Nada de qué preocuparse.
-Pero ¡es que no salen de casa!
-Pues déjeles que se asfixien ahí, cada cual tiene sus hobbies.
-¡Pero yo estoy muy intranquila! ¡Y no me fio!
-¿De qué no se fia?-pregunto.
-¡Que hacen cosas ilegales, seguro!

En ese momento la vieja se me aferra al brazo, a una presión de unas 17 atmósferas. ¿"Frágil ancianita"? ¡Ja! ¡Y lo peor es que acaba de perder la razón!

-¡Y me tiene que ayudar por favor, que se lo he dicho a la policía y me ignoran, y que hacen cosas ilegales y la radiación que me va a matar y vamos a tener un disgusto!
-¡¡Pero quiere hacer el favor de soltarme!!
-¡Pero no me ignore, venga conmigo por favor y échele un vistazo, que no me hacen caso en el cuartel, y no me fio!
-¡¡Pero cómo voy a ir yo a ver los ordenadores de sus vecinos!!
-¡Porque no me hacen caso y me van a volver loca y que no me fio y que la policía...!

Ha entrado en bucle. Me repite durante media policía, perdón, media hora que eso, que la policía no le hace caso y tal y tal y tal. Cuando me logro zapar de ella, escapo a la cocina y regreso con un vaso de tila para intentar relajarla. Un golpe con la esquina de la mesa hubiera sido igualmente efectivo, y creo que un juez me daría la razón, pero por si las moscas.

Le digo que sí, que no se preocupe, que luego me meto desde mi ordenador a ver qué hacen sus vecinos y que si hay algo mal, ya me encargo yo de hablar con la policía.

Y todo esto por culpa de Pedro. Pues nada, recurriré al BOFH-Zen. Voy a vengarme, claramente, pero sin prisas. Se la puedo liar muy gorda en cualquier momento, pero siempre es mejor cuando te dan un problema que te piden arreglar, y tu accedes encantado de la vida a repararlo.

Nota: en esta ocasión, hay una anécdota basada en un hecho real que le ocurrió a un amigo y con su permiso, lo he publicado, lógicamente, haciendo algunos retoques. ¿Alguien se ve capaz de adivinar cuál es, de entre todos los casos que he publicado?


en episodios anteriores...

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