Once Upon a Time

Creo que no me equivoco si afirmo que esta serie levanta pasiones y odios para quien la ve. No me suena nadie que haya dicho "sí, la echaron el otro día, estaba zappeando, la vi y bueno...". Básicamente, hay dos bandos: los que la consideran una genialidad y los que la quemarían en la hoguera.

Once Upon a Time vio la luz en 2011, de la mano de los guionistas de Lost y Tron Legacy, presentandonos una nueva versión de los cuentos de toda la vida.

Aunque quizá sería más acertado denominarlo como una versión de Blancanieves (Ginnifer Goodwin) en la cual aparecen los personajes de todos los cuentos (voy a hacer un poco de justicia aunque la serie me gusta), la serie nos narra como la Bruja Malvada (Lana Parrilla) condenó a todos los habitantes del Bosque Encantado a un mundo sin magia: el nuestro. Así pues nació el pueblo de Storybrooke. No obstante, la hija de Blanca y el Príncipe James (Josh Dallas) sería la que vendría a rescatarles. Así pues, al pasar varios años, Emma (Jennifer Morrinson) es localizada por el hijo que abandonó tiempo atrás, Henry (Jared S. Gilmore) y la lleva a Storybrooke, donde vive con su madrastra (la Bruja Malvada). De esta forma, tenemos una primera temporada estándarizada en cómo Henry intenta probar su teoría de que los residentes de ese pueblo son los personajes que creemos "de cuento", al tiempo que se nos muestran historias del pasado de los personajes. La temporada cerró cuando Mr. Gold, alter-ego de Rumplestintski (Robert Carlyle) trae a nuestro mundo la magia.

Estaba entretenida, y a un estilo muy propio, nos dio lo que prometía. Muchos consideraron que el final de temporada nos dio todo lo que no habían tenido el resto de los episodios, pero creo que el resultado de la misma es bastante positivo. La historia principal en Storybrooke es realista, y la revisión de los cuentos es francamente buena (aunque hay gente que le pone de los nervios tanto "vuelta y vuelta" entre el pasado y el presente.

También hay que decir que los personajes principales están a la altura de lo esperado. Emma es la más realista de todas, una protagonista que al principio se niega a ver la realidad porque, obviamente, sería impensable. Su contraparte es su hijo Henry, imaginativo donde los haya (y de los pocos niños que aparecen en pantalla, y a mi parecer, no dan ganas de tirarle por un barranco). Regina, la Reina Malvada, cumple también el papel perfecto entre la villanía, y sus ganas reales de ser la madre de Henry (¿quien dice que los villanos no tienen corazón? De hecho, Regina tiene una buena colección de ellos). Mary Margaret (contraparte de Blancanieves) y David (quien fuera el Príncipe) apoyan la teoría de Henry, ya que ambos quieren estar juntos, aunque el destino les es un poco puñetero. Y cierra el repertorio el que se ha convertido en mi favorito prácticamente desde el episodio piloto: Mr. Gold/Rumplestintski, el día y la noche del mismo personaje oscuro y malévolo. Gold es frío, calmado, y cauto, lo contrario que su contraparte mágica, un alocado, despreocupado, siempre riéndose de todo. Un trabajo excelente para Carlyle.

La segunda temporada es un asentamiento a la nueva realidad. Los personajes de cuento han despertado, pero no saben cómo volver a su mundo, de forma que deberán continuar sus vidas como pueden en ese pueblo. O al menos, intentarlo, pues los problemas nunca terminan. Regina pierde totalmente el rumbo por la desesperación de tener a su hijo accede a aliarse con su madre, Cora (Barbara Hershey), una bruja aún más peligrosa y totalmente carente de sentimientos. Emma también intentará criar a Henry, aunque esto se hará más complicado con la reaparición de su padre, Neal (Michael Raymon-James), quien en su día fue Baelfire, el hijo de Rumple. Este a su vez intentará establecer una relación con Bella (Emilie de Ravin). Las cosas tampoco son fáciles para Blanca y David, que intentarán que su familia se encuentre unida. El remate es la llegada de Garfio/Hook (Colin O'Donoghue), que como buen pirata se aliará con quien más le convenga para vengarse de Rumple. Finalmente, la llegada de dos nuevos personajes, Greg (Ethan Embry) y Tamara (Sonequa Martin-Green, a quien también hemos podido ver en 'The Walking Dead') pondrán en peligro la vida de todos los residentes del pueblo.

Quizá la temporada podríamos considerarla con altibajos, ya que parece que los progresos de los personajes terminan llevándoles un paso por detrás siempre. Aunque el estilo narrativo se mantiene (aunque en algunos episodios terminamos con 3 líneas temporales), la historia continúa sorprediéndonos con sus giros. Quizá los puntos negros de la trama son Cora y Regina, y no lo digo por sus malas actuaciones, sino precisamente por ese papel maligno que tienen. Además, Regina tiene momentos mejores, y la aparición de su madre es un lastre para ella. Lo mismo podríamos aplicar a Gold, que no termina de enmendarse. Y Greg y Tamara apenas son un aperitivo: no son lo bastante buenos para aguantar la trama que se les vendría encima (aunque como veríamos, tampoco iba a ser así).

Y se nos presenta la primera mitad de la tercera temporada, un viaje por Neverland (Nunca Jamás) en la que Emma, Blanca, David, Regina, Hook y Gold buscarán a Henry, quien fuera secuestrado al final de la temporada anterior. Greg y Tamara desaparecen pronto para dar el testigo a los Niños Perdidos y Peter Pan (Robbie Kay). Bealfire también aparecerá en la isla, y entre las idas y venidas, discusiones, etc. tenemos una verdadera búsqueda a contrarreloj del hijo de Emma. Aunque finalmente logran su objetivo, Pan no descansa, y nos ofrece un cierre de midseason para el recuerdo. Nunca mejor dicho.

Subidón en el nivel de la serie con esta primera tanda de episodios (aún estamos a la espera de la siguiente). El personaje de Pan es un villano tremendo que no obstante, tiene carisma... o la tenía hasta que descubrimos su auténtica y real forma de ser. El elenco al que estamos acostumbrados por fin ha madurado en muchos aspectos, aunque los sentimientos siguen jugando un papel importante (y normalmente nefasto) a la hora de actuar.

Personalmente, la recomiendo. Me lleva gustando desde el principio, y salvo algunos rasguños, la trama no me ha decepcionado. Aunque debo tener cierta obsesión con la serie... tengo un compañero que físicamente me recuerda a Hook, y una chica del tren me recuerda a Blanca... Chistes aparte (aunque es verdad lo que digo) animo a quien tenga cierta perspectiva que lo vea. Al principio puede costar ver ese cambio en las historias que todos conocemos, pero el resultado es realmente impecable.

(sé que últimamente estoy bloggeando poco, pero para el viernes querría tener preparado el nuevo capítulo de "El encuentro esperado")

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