La escritura


Mi mente, cuando no encuentra sobre qué escribir

Llevo ya varios días sin ponerme a escribir unas líneas para el blog. Ni en concepto general. He tenido poca actividad en la mayoría de las redes sociales también (salvo WhatsApp si me apuráis, aunque ni de coña lo puedo llamar escribir a eso). Y eso que llevamos un par de semanas muy jugosas después del último resultaod electoral. O ahora que tenemos tanto remake, secuela, y la madre que lo parió de películas y series de hace tiempo (señores, no vuelvan a tocar lo que funcionó en su día, que no va a ser igual ni de broma).

En parte se debe al curro (sí, el milagro conocido como "encontrar empleo" se hizo realidad; no es un mito, existen los puestos de trabajo). Dedicar varias horas al día a ganarse el sueldo hace que el resto del tiempo deba repartirse de distinta forma. Y la inspiración para escribir, y para cualquier cosa, te tiene que pillar dedicándote a eso. Si no coincide motivación con inspiración, no habrá nada que hacer.

Por otra parte, el calor es un desmotivador muy grande. Sólo motiva para ir a la playa o a la piscina ahora que vuelve la temporada de chicas en bikini, pero el resto de actividades se tienden a dejar para "otras horas". Escribir a las cinco de la tarde con todo el calor no es la mejor idea (y menos cuando empleas un portátil, que desprende su buena dosis de calor adicional al ambiente).

Pero en otra parte se debe al cambio de concepto. Es decir, al hecho de "Tengo que escribir". "¿Tengo que?". Es el quid, pues estoy en cierto punto en que no emplear la comunicación escrita me supone una especie de sentimiento de culpa, una sensación bastante desagradable. Es como si me hubiera dado un capricho tonto (¿He abierto un blog para no escribir?).

Especialmente cuando uno ha hablado varias veces de lo mismo, o escrito varias veces de lo mismo, es como ¿y tanto para esto? Tengo desde hace tiempo una cuenta en FanFiction.net. Anoche, alguno de mis seguidores esperaría que publicase. Como nota, la tónica de lo que publico ahí se acerca (y va más allá) de lo que he publicado en el blog con El encuentro esperado. Pero después de una serie de relatos independientes (59) y una historia que ha alcanzado la cifra de 100 capítulos (y los que me quedan), necesito algo más. La motivación de escribir es muy diferente a cuando empecé.

Me encanta la ficción. De ahí que lo que empezó como una chorradita como Ou may god lo derivase en una historia con algo más de cuerpo. O comenzar una nueva historia con "Rafa" en Nueva vida, nuevos problemas. Escribir de todo eso siempre ha tenido un motivo y una motivación detrás, que en estos días me cuesta un poco más encontrar. Busco algo nuevo (que de hecho, lo he encontrado), pero al mismo tiempo me encuentro en "deuda" con todo lo que he dejado abierto en este camino.

No tengo intención de abandonar FanFiction.net, o dejar de venir aquí a hablar de política, de lo mala o buena que me ha parecido una película, o de desarrollar un poco las historias que empecé y deben ser continuadas, por respeto a mi mismo y a lo que he invertido en las mismas. Pero así mismo necesito algo más. Tengo un proyecto de novela en mente, pero aún aśi, me resulta un poco insuficiente. Necesito tiempo, pero al mismo ídem necesito ideas. Algo que me haga volver a escribir con ganas, y no tomármelo sólo como "debo hacerlo por lo que he hecho ya", sino como "me apetece una barbaridad y lo voy a disfrutar como Tyrion Lannister un enano valga la redundancia".

Por suerte, o por desgracia, el verano es muy largo. Y creo que podré encontrar alguna idea que me llame lo bastante como para poder comentarla. De forma que espero, durante la semana que viene, poder ponerme un poco al día con algunos temas que tengo aún en el tintero por comentar y conseguir volver de tal forma que sea apetecible ponerme a teclear como un loco, en lugar de un "joder, voy a poner cualquier gilipollez aunque sea".

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