Fulgor

Por circunstancias personales, últimamente lo de actualizar el blog ha quedado un poco de lado, pero voy a intentar aprovechar para ponerme al día con las publicaciones después de un mes y medio de abandono.

Y vengo, una vez más, con uno de los libros del reto, el 11º, siendo Fulgor. La obra más reciente de Manel Loureiro (del que ya comenté la trilogía de Apocalipsis Z: El principio del fin, Los días oscuros, y La ira de los Justos, y su novela El último pasajero). Creo que después de esta última lectura, el apodo de "el Stephen King español" le queda muy apropiado. Atención: van spoilers.

El libro nos narra una historia de intriga, en la que Casandra, una mujer cuyo matrimonio no está pasando por su mejor momento, queda en coma tras un accidente de coche dado en extrañas circunstancias. Cuando se despierta, empieza a ser capaz de percibir el aura de las personas, en su mayoría de colores vivos y brillantes. Sin embargo, su habilidad la pone en peligro con la aparición en su ciudad de lo que ella denominará los Oscuros: gente con el aura oscura que parece estar siempre cerca de los sitios donde ocurren desgracias... o incluso ellos mismos pueden provocarlas.

La historia, como no podía ser de otra forma, no se centra en la figura de Casandra. Los Oscuros también tienen sus momentos de protagonismo con el lector, para darnos una idea de lo escalofriantes que pueden ser estas personas, y ayudan a entender un poco la naturaleza de los mismos.

He de reconocer que ha sido una lectura absorbente. No es extraño que el comienzo de la misma empezó lento, pero poco tardó en arrancar la parte interesante (la trama de los Oscuros se presenta muy sutilmente al principio, pero ya ayuda a querer continuar leyendo). En las páginas del libro vamos conociendo la personalidad de Casandra, una mujer en cuyo mundo empieza a derrumbarse su matrimonio, al no encontrarse del todo feliz con su marido Daniel, un policía que parece no encontrar del todo su sitio. Ambos dos se enfrentan a una dura prueba en la novela en que ninguno de los dos parece poder confiar del todo en el otro.

Minoritariamente está la figura de Martín, el hijo pequeño del matrimonio, en el cual ambos se vuelcan. Y no podía faltar un aliado en el asunto, un paciente del centro psiquiátrico donde trabaja Casandra, de quien sospecha que podría tener información útil acerca del fulgor que puede ver y percibir. A lo largo de las páginas, Casandra pondrá en duda en varias ocasiones su propia cordura: ¿será real el fulgor? ¿Van los Oscuros realmente a por ella? ¿O es todo fruto de su imaginación, en una secuela de locura tras un coma que debería haberla matado y no fue así?

Una historia de misterio que engancha desde el principio hasta el final, añadiendo Historia del mundo en la trama (como ya hiciera con la historia de la Alemania nazi en En último pasajero) de una forma bastante interesante, y cuyo desenlace deja abierta la posibilidad de una secuela que sería por lo menos tan interesante como esta.

Onceavo libro. Estoy con el último del año. Toxina, de Robin Cook. Muy pronto...

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