Ou may god (12)



Dicen que la primavera, la sangre altera. Sobre todo en la oficina. Y más cuando se acerca el verano. La gente se encuentra ociosa pero sigue en el departamento no paramos con la informática. Siempre hay cosas que hacer. Actualizar servidores, ver series, testear aplicaciones, ver películas, ordenar el rack, escuchar música... Lo habitual en la oficina.

—Informática, dígame. ¿Ha probado a apagarlo y encenderlo otra vez? —parece mentira, pero me lo paso bien imitando a Roy.
—¡Hola! —voz fémina al canto—. ¿Me puedes ayudar?
—Eso depende.
—Soy Mayte Lovendo, comercial —me dicen al otro lado de la línea—. Que tengo un problema con el programa y...
—Un momento, un momento, un momeeeeeento —le pido, antes de que se embale mucho—. ¿Has puesto ticket?

Por cosas del departamento de Calidad hay que hacer que todo problema de nuestro departamento lleve un "ticket" con el problema, la solución que se da, quién lo resuelve y cuánto tiempo se ha dedicado. Personalmente me parece más bien una venganza contra alguna broma que les haya podido gastar, pero en fin... Hay batallas que no se pueden ganar.

—¿Y eso donde es?
—Pues mira... —le explico cómo entrar por la aplicación web—. Ale, déjalo ahí y lo miro cuando tenga un rato. O alguno de mis compañeros.
—¡Vale, gracias!

Echo un vistazo a la aplicación. Nada nuevo. Dalia tiene asignada una tarea de preparar un portátil para otro de Comercial, Rafa cambiando piezas de una CPU, y Guillermo parece que está revisando el log de los servidores. Espero que no se lleve ningún susto, la última vez que falló una copia de seguridad tuvimos que llevarle a la enfermería por un ataque de ansiedad.

¡Toc, toc, toc! Qué sonido más raro. Miro el teléfono. No. Los demás parecen absortos en lo que hacen. Pues nada. ¡Toc, toc, toc! ¡Ñiiiiiiick! ¡Ostia, la puerta! Qué raro. Si normalmente nadie asoma por aquí la cabeza. Menos la de la limpieza, que tiene barra libre para entrar y salir. Me giro en la silla. Este me suena de algo. Camisa, sin corbata, no muy peinado, y pinta de humilde. Vamos bien.

—¿Informática, verdad?
—Informática es ella —digo, señalando a Dalia—. Yo, informático.

Parece cuestionarse si le estoy vacilando, pero decide ignorar la tontería y continuar con lo que necesita.

—Mira, tengo un problema con mi ordenador —me dice.
—¿Has puesto ticket?
—No puedo... Es que estoy sin Internet.
—Ah, bueno... Para eso suelen telefonear, pero ya que has venido... —me levanto—. Vamos a echar un ojo.

Se entretiene con el móvil en lo que bajamos por el ascensor. Mismamente. Total, no me viene muy mal darme por ahí un garbeo, de forma que le sigo hasta su mesa. Efectivamente, icono de Advertencia amarillo sobre el icono de red. Bueno. Desactivamos, Activamos... Coño-. "Conflicto de dirección IP".

Esto es raro. Tengo todas las IP reservadas para la gente de la empresa. Vale que últimamente vamos un poco cortos de ellas. Pero si este tío tenía una reservada, no puede haber alguien que se la robe. Tomo nota de sus datos y me vuelvo al redil para arreglarlo.

Veamos... Se ha corrompido la reserva. Qué raro. En cualquier caso, me lo cargo, y vuelvo a configurarle la dirección en un momentito. Le llamo al teléfono para que conecte el cable que le he quitado y pregunto si funciona. Que todo bien, todo correcto. Pues ale, a otra cosa. ¡Ñiiiiiiick! ¿La puerta de nuevo? Pues sí. Ahora es una mujer. De unos cuarenta, normalilla... Ni recordaba su nombre.

—¿Esto es informática?
—También llamada "La Sala de Castigos". ¿Qué pasa?
—Que no me arranca el ordenador.

Mmmmm... Me acabo de sentar de nuevo. Paso.

—Anda, Rafa, ve a echar un vistazo —le digo.

Dudo que se niegue y efectivamente así es. Se levanta y sigue a la mujer. No se si me lo parece a mi o le va mirando el culo, pero en cualquier caso, decido por curiosidad ver que no hay ninguna reserva más corrupta. Por si acaso.

Voy haciendo scroll, revisando, pero no me encuentro nada. Sería algo puntual, espero. Me pongo a mirar las antenas de WiFi... Cuanto joputa enganchado. Menos mal que la instalación de fibra es capaz de soportar a tanta gente. Vuelvo a oír la puerta, y es Rafa. Me mira con cara de "sin comentarios". Pues yo quiero comentarios.

—¿Qué le pasaba? ¿Estaba desenchufado?
—No, no era eso...
—¿Entonces?
—Nada, si he llegado y el ordenador estaba encendido.

Je. Empiezo a temerme el problema.

—¿Y entonces?
—Pues que me ha dicho "no, si enciende, pero que no se abre la aplicación de Ventas, se sale error".

Hago un exagerado movimiento de cabeza circular para expresar exasperación.

—A cualquier cosa le llaman "no arranca"... Lo flipo —comenta Rafa, antes de volver a enfrascarse con el equipo que tenia en plena autopsia.
—Sí, pasa bastante... Te dicen una cosa y lo que les pasa no tiene nada que ver —comento despreocupado, con ganas de ponerme los auriculares y disfrutar del especial de 'Sherlock'.
—Harta me tienen —dice Dalia, que no ha podido evitar unirse a la conversación—. Es como si les dijeran al médico que les duele la cabeza cuando lo que tienen es la pierna rota.

Me rio y abro mis archivos de video. Series. Sherlock. Temporada 4. Doble clic, y... ¡Bzzzzzzz! ¡Bzzzzzzzz! No puede ser. Descuelgo el teléfono.

—¿Quién y qué? —pregunto. Quizá con subtítulos mientras me cuenta su rollo.
—Oye, que soy el de antes. Que otra vez.

Joder. A ver... Le pido que aguante un momento mientras me voy cagando en todo lo cagable. Y miro en las reservas también. Otra vez se ha jodido. Mmmm. Veamos... Peña que hay en el WiFi

A lo tonto me va a dar la hora de comer. Pues ya me veré luego el ¡Bzzzzzzz! ¡Bzzzzzz! episodio me cagontó...

—¿Sí?
—¡Oye, que soy Mayte otra vez!
—Cuééééntame —le pido. Paso de tickets.
—Oye, que tengo un problema con lo de los tiques esos.
—¿Cual?
—Nada, que te iba a poner un pantallazo de esos, pero no sé.

No es tan difícil, pienso, y también pienso en la forma menos borde de decírselo. Hay gente que no sabe de informática, me recuerdo a mi mismo.

 —Pues en el teclado hay una tecla que pone Imprimir Pantalla... Bueno, Impr Pant —pronuncio de alguna forma que pueda.

Espero, espero, espero... Me miro las uñas, espero... Me muerdo una, espero...

—Oye, que no.
—¿Que no qué?
—Que no está.
—¡Cómo no va a estar! —digo.
—Que en este teclado no está. Si ya había mirado antes de llamar pero sigo sin verla.

Paciencia, me recuerdo. A ver cómo le explico yo dónde mirar en el teclado.

—Mira encima de las flechas —le indico. El sitio universal de la tecla de Imprimir Pantalla.
—Estoy mirando y sigo sin verlo.

A ver... Que esto ya es raro. No puede tener un teclado sin Imprimir Pantalla. O sí, pero... No me cuadra especialmente. Le pido que me mande una foto. Por lo menos sabe hacer fotos con el teléfono y enviarlas por correo electrónico. Tras tan interesante charla, voy a comer un momento.

A la que vuelvo, leo su correo y abro la foto. Joder... Foto del teclado entero con poca resolución. No se ve nada. Pero al menos sí me doy cuenta de algo. Es de portátil. Acabáramos. Le respondo que me mande foto de cerca de las teclas que hay por arriba y el lateral derecho del teclado.

Y en lo que voy esperando, otra llamada. El mismo de esta mañana. Joder...

—Dime.
—¡Otra vez! ¡Ha vuelto a fallar! ¡Esto es un pitorreo! ¡Exijo soluciones!

Decido tomármelo en serio. Más por orgullo personal que porque el panoli este se ponga chulo. Me meto en la WiFi y empiezo a cargarme los teléfonos de la gente. Que usen sus datos, coño. Ahora toca mirar la reserva, que volvía a estar corrupta. Y entonces...

Echo un vistazo al Sistema de Nombres, y ahí me encuentro el problema. Lo tiene antiquísimo. Esto no renueva ni queriendo. Decido quitar el registro, y tras comprobar que nadie me ha quitado la IP de esa persona, la vuelvo a reservar para él. Le telefoneo para que mire si ya funciona, y que se lo coma con patatas.

De vuelta al correo, empiezo a ver las fotos hasta que la distingo. Pues sí, está chiquitillo. Le doy un toque.

—¿Hola?
—Sí, mira, soy Teseo. Que ya te he encontrado la tecla.
—¡Ah, ¿y cuál es?!
—Mira, ¿ves la tecla de Borrar?
—Sí.
—Encima hay una de Ins.
—Ajááá...
—Pues justo debajo de Ins en la misma tecla pone en pequeño Impr pant.
—A ver... ¡Joooooodeeeeeeeer! ¡No lo podían poner más pequeño, no!
—Vale, pues mira. Para que haga la captura, abajo a la izquierda hay otra tecla que pone fn. Tienes que pulsar esa primero, y mientras está pulsada, la que te acabo de decir.
—Vale, muchas gracias.
—De nada.

Cuelgo. Pues dentro de lo malo, hoy un parece que haya sido un día con muchas tonterías. Me queda una horita para irme a casa y ¡Bzzzzzzzz! ¡Bzzzzzzz! he colgado hace cinco minutos no me puede estar llamando de nuevo...

—¡Mayte, que me borras la línea!
—¡Ay, que tengo un problema!
—¿Qué pasa ahora?
—Pues que con esto de la foto... se me ha olvidado qué era lo que iba a enviar de incidencia.

Esto ya es más normal. ¡Y a mi que me cuenta, señora!

Comentarios

  1. ¡Que estrés tienen estos informáticos! Me he reído, y he reconocido a Mayte, aunque a Teseo de momento no le conozco ni quiero. Besos

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