El despertar de hoy


Raro es que escriba una entrada en que no critico la política, a los menistros, los personajes de televisión... pero los temas de actualidad están demasiado trillados. Así que voy a poner una muy ligera anécdota que me ha pasado esta mañana, bastante hilarante.

Llevaba yo unos momentos dando vueltas... y cuando sentía que era la hora de levantarme, miré el reloj. Vi XX:30 (vamos, una hora cualquiera y media), y en la oscuridad de la noche, hice lo mismo que todas las mañanas laborables: ir a desayunar (ligero), y volver a mi habitación a vestirme.

Y en la que me estoy vistiendo, veo la hora, ya claramente: las 3:47. Incrédulo totalmente, pensé que el reloj se había atrasado (bastante improbable, pero a esas horas, no soy persona). Dudando, me acerco al despertador... y en efecto, eran las cuatro menos diez de la mañana. Miro el teléfono y se confirma.

Me quedo medio atontao, y me doy cuenta de que el cerebro me la había jugado. Algo raro, porque pese al madrugón, yo ya estaba activo al 100%... o tan activo como suelo estar antes de salir de casa. Así que volví a meterme en la cama, claro.

Breve y conciso. Resta decir que a las 7 y media (la hora buena a la que debo ponerme en pie) estaba muerto de sueño, porque me costó una barbarie volver a dormir... pero bueno.

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