Siguiente paso (+18)

Este relato contiene temática adulta. Léelo únicamente si eres mayor de edad y crees que puedes darle una oportunidad. Y si no, declino cualquier responsabilidad, pues no obligo a nadie a leerlo. Con todo, espero que quien lo lea lo disfrute. Continuación del relato "El encuentro esperado", también de temática adulta.

Acerca del post de "Una puta mierda"

@CreamandMaple me dijo por Twitter hace unos días ya que debía hablar de esto. Y como tiene razón, pues voy a dársela y me voy a poner a ello, y al que no le guste que se joda.

El famoso post de "Una puta mierda" del blog SCIENTIA fue eliminado de dicha web. No se el motivo, quizá alguien que se molestó, puede que la persona referida no quisiera aparecer, o simplemente fue esa censura tan rica que nos gusta a los españoles cuando algo no nos gusta. O quizá me estoy columpiando y esa no fue la web original donde apareció el post aunque me suena que sí. Me da igual, tengo una copia del archivo en un .txt y voy a comentarlo, y me aferro al derecho de cita y lo que haga falta para hacerlo aparece en la portada del blog entre lo más leído, pero por algún motivo si pongo el enlace, no funciona. Así que por si alguien quiere leerlo, está aquí, aquí y aquí.

El post en cuestión hablaba acerca de un alumno sobresaliente, modélico, respetuoso, algo de lo que parece que empieza a escasear cada vez más en las aulas españolas, un estudiante universitario que vivía la ciencia, le apasionaba, le tomaba fotos a todo, debatía con respeto, los exámenes que no tenía la máxima nota los reclamaba con tranquilidad sin faltar el respeto a su profesor, y el hecho es que por culpa del golpe de tijera que está recibiendo la educación en este país (todos sabemos que la educación pública es veneno, ¿no? Nótese el sarcasmo) ha tenido que dejarlo. Lo hubiera podido lograr si el profesor le hubiera puesto matrícula, pero en ese momento este hombre no lo sabía.

Y aunque lo supiera, la culpa no es del profesor que más de uno dirá que sí. NO. La culpa la tiene el sistema que se dedica a joder a todos los alumnos brillantes de pocos recursos económicos. La culpa la tiene una reforma que nos ha llevado de Guatemala a Guatepeor (me trae ya sin cuidado lo que hiciera la LOE, la LOMCE nos va a dar por culo sin vaselina). Y la culpa la tienen los que aún tienen los huevazos de decir que el PP no lo está haciendo mal, o que son unas medidas necesarias. ¡CULPABLES! ¡CULPABLES LOS MALDITOS VOTANTES POR DECIRLO SUAVEMENTE!

La educación no puede ser un negocio. Y punto. Aquí llegaríamos al punto de los matices, que me encantan porque son infinitos y tendría para pasarme escribiendo el día entero, pero no. Que sí, que habrá gente que va a clases en la escuela pública y no hace nada, están todo el día perreando, jijiaja, no estudian, y eso le cuesta un dinero al sistema. ¿Y POR CULPA DE ESA PANDA DE VAGOS VAMOS A PONER UNAS TASAS DE LA OSTIA IMPIDIENDO QUE LA CLASE OBRERA QUE QUIERE ESTUDIAR LO PUEDA SEGUIR HACIENDO? ¿Es justo que por culpa del joven que no tiene ambición en la vida más que hincharse a porros, tabaco, putas y alcohol sin ir a clase, los que lo merecen se jodan? ¿Soy el único que ha pensado que lo único que sería justo sería expulsar a los calientasillas en cuando la cosa se desmadra y meter ahí a gente que vale en su lugar?

Yo digo una cosa. No digo que la educación deba ser accesible para todos. Voy a matizar bien la frase: LA EDUCACIÓN DEBE SER ACCESIBLE PARA TODO AQUEL QUE SE LA MERECE Y SE LA TRABAJA. Y ya está. Es tontería seguir hablando. No voy a detenerme caso por caso. A la mierda el puto dinero. No hay que hacer negocio, hay que facilitar a la gente que lo merece la posibilidad de estudiar sin que sus padres deban dejar de comer, de pagar la hipoteca, similares para que uno pueda hacer aquello que le gusta.

Nota: Yo soy el primero que dice siempre que cuando se empiezan a usar malas palabras, la credibilidad merma. Y aún así, las dejo publicadas. No por falta de razón, que creo que cualquiera con dos dedos de frente me daría la razón en esto, sino por el hecho de que ya no me queda paciencia. Me pongo enfermo leyendo casos como este. Me sienta como cinco patadas en la boca del estómago la situación por la que estamos pasando en este país. Y por tanto, no enervarse y venirse arriba con las palabras malsonantes resulta casi imposible al hablar del tema.

"Ou may god" (2)

Me espera otro día de trabajos. Forzados. Algunos me dirán exagerado. Yo respondo que mis cojones. He aguantado mucho, y lo que me queda aún.

El ordenador tarda un bostezo en encenderse. Un bostezo de los míos. Vamos, que si me descuido bostezando, llega la hora de salir y ni me doy cuenta. Pero (lamentablemente) aún queda muuuucho. Miro el reloj y me pregunto cuando llegarán esos seres que envió el demonio para vengarse de la partida de póker que le gané, que se llaman "usuarios" y que se dedican a desesperarme.

Bzzzzzzz. Bzzzzzzzzz. Ahí está el primero.
-Buenos días.
-Oiga, que mi teclado...
-Antes de empezar, ¿le importaría indicarme al menos quién es y donde trabaja? - digo intentando no sonar borde desde primera hora.
-Ramiro González, de Márketing.
-Gracias. Y si pudiera correr la voz entre sus compañeros de que hagan esto...
-¡Oiga, que tengo prisa!
Qué cachondo, será que yo no la tengo y he encendido el ordenador para jugar al buscaminas. Pero bien pensado... puedo hacerlo mientras atiendo al teclado de este.
-Sí, si teclado, ¿se fue de cañas con él y le cayó una birra encima? ¿Le dijeron que lo limpiara y utilizó estropajo y barreño? ¿Ha hecho que se borren sus huellas dactilares?
-Nononononono, qué cosas tiene. Es que no va.
"Es que no va". Adoro a esa frase. Y al primero que la dijo. Creo que le condenaron al fusilamiento, muy merecidamente.
-¿El qué no va exactamente?
-¡Que le doy a las teclas y no funciona!
-¿Está bien conectado a la cepeú, para que me entienda usted, la caja esa grande que tiene el grabador de los deuvedé?
-¡Que va, si es inalámbrico!
Qué huevos tiene. Siendo inalámbrico, no tiene que ir conectado. Ni si quiera el receptor, seguro. Pero estoy convencidísimo de que no va a ser eso.
-Claro, claro... y dígame, ¿hace cuanto le puso pilas?
-¿Pilas? ¿Es que el teclado va por pilas?
¡¡¡MUERETE!!!
-No, señor Ramiro, como el teclado es inalámbrico, la corriente también le llega por infrarrojos.
-Entonces, ¿va a solucionar mi problema?
-Lo haría, pero soy informático, no psicólogo. Que usted lo venda bien.

Bzzzzzz. Bzzzzzz. Bzzzzz. Bzzzzzzzz. Este es insistente, lleva en espera desde el anterior pánfilo.

-A los buenos días de Dios.
-Hola, verá, es que tengo un problema...
-Si quiere yo le pongo otro, apunte, "un tren que sale de Madrid en dirección a..."
-¡Por favor, esto es serio!
Todos los casos que recibo son serios, señora mía. Serios de esos de llamar a un juzgado de guardia y que los condenen a todos a trabajos forzados.
-Muy bien, dígame, nombre, departamento, y problema, en ese orden.
-Saray de la Concepción, de Relaciones Públicas, y tenemos un problema. No tenemos internet.
-¿Ve donde está el router?
-Sí.
-Pues va hacia él y lo enciende.
-Pero...
-Haga lo que le digoooooo.
...
-Pues sí, estaba apagado, ¿cómo lo...?
-Intuición sherlockiana. Ale, hasta más ver.

A las compañeras de oficina, de buenas a primeras, se las trata bien. O por lo menos, de manera menos borde. Sobre todo por si sale la posibilidad de terminar en la cama. Que tampoco sería la primera vez, pero esa es otra historia.

Abro los e-mails, y uno del jefe: que a las 10.00 a.m. (que tampoco hace falta que me especifique que es por la mañana, si es a las diez de la noche va a ir Rita) baje a la sala de reuniones, que tengo que enseñar como van las "reformas" del programa que me pidieron.

Pues justo antes de bajar, otro telefonazo.

Bzzzzzz. Bzzzzzz.
-¿Quién es?
-¿Es el informático?
-Eso parece, porque todos vuestros líos con los ordenadores me los encasquetáis a mí. ¿Qué pasa?
-Nada, que tenemos una gotera y está cayendo el agua encima de un cacharro... la etiqueta pone "SVD-PR".
¿Agua cayendo encima del servidor principal de la red de la empresa? ¿Y estos gilipollas llamándome a mi?
-¡Pero me cag...! ¿Por qué no llamáis a los de mantenimiento? ¡Y por sentido común, desconectar la máquina y moverla!
-Ah, no se, como tu eres el inf...

Ni le dejo terminar la frase. Cuelgo y ya estoy llamando yo a los de mantenimiento mientras voy al servidor principal, lo desconecto, y lo muevo mientras el pasmarote que me ha llamado se limita a mirarme con cara de circunstancia. Da gracias que no te tire por el hueco del ascensor, joputa, que no tienes sentido común ni de la decencia ni inteligencia para pasar el día.

Agradeciendo que funcione la copia del servidor principal que puse en otra máquina (eso me recuerda que se lo tendré que restregar al jefe, que llamó a mi idea "gasto tonto"), vuelvo a por el pen-drive donde tengo el programita de los cojones y me bajo.

La reunión me remata. Que tampoco lo quieren así. Que me enviaron AYER POR LA NOCHE unas modificaciones más que querían que hiciera. Me tomo la molestia de abrir ahí el correo y efectivamente, está unos cuantos e-mails por debajo del de la runión. Lo abro. 30 modificaciones. Incluyendo las de aspecto gráfico que no me corresponden. Para que las hiciera antes de la reunión. Deberían dar gracias a que mi móvil es uno del año pasado. Llega a ser los ladrillos que había antes y lo uso para reventar cráneos.

Me voy del lugar antes de empezar mi vendetta y decido tomarme el día libre. Así, por mis santos cojones. Pero como siempre que voy a salir de la oficina, se acumulan las llamadas.

Bzzzzzz. Bzzzzzz. Bzzzzzz.
-¡Diga!
-¡Tengo un problema!
-Normal, nadie llama para darme los buenos días ni para contar buenas noticias. ¿Qué pasa?
La verdad, ahora mismo, me trae sin cuidado desde dónde me esté llamando, ya le preguntaré si se diera la necesidad.
-Estaba instalando el programa de contabilidad desde la unidad de CDs...
¿La unidad de CDs? ¡Éste intenta emularme la forma de hablar! ¡Pelota, ya no te quiero!
-... y cuando me dice que inserte el CD 2, me da un error, y empieza a sonar de manera extraña.
Mmmmm... no... que no sea lo que estoy pensando...
-¿El CD 1 le dio algún error?
-No.
-¿Y cuando lo quitó, hubo algún error?
-¿Quitarlo? ¿Había que quitarlo antes de poner el CD 2?
... ... ... ... ... ...
-¿Tiene usted algún cartel que le diga "Respire"?
-¿Cómo dice?
-Estaba comprobando su sentido común. Me parece que con eso debería entender el problema.

Y le cuelgo. Que piense.

Bzzzzzzz. Bzzzzzzzz. ¡Pero hay que joderse lo pesados que estáis hoy!
-¡Diga lo que sea y rápido, que yo me voy!
-Pues tengo un problema muy grave...
-Yo tengo varios, pero ambos nos hemos equivocado, esta no es la línea de ayuda para suicidas...
-¿Me va a ayudar?
-Cuénteme. 5 minutos de reloj.
-Nada, es que borré unos ficheros importantes, todas las actas de las reuniones del último mes...
-Nombre, departamento...
-Enrique Perez, de Administración.

El programa arranca y busco su ordenador. Y me llamaron loco cuando hice que todos los nombres de usuario fueran el nombre y el apellido. Ya los veo. acta_enero, acta_febrero, acta_marzo, acta_abril... por si hay algo más, hago restauración de archivos de la última semana.

Restauro... restauro... diez minutos... veinte... ¡media hora! Pero... ¿que veo? Hay más cosas eliminadas que también se están restaurando... y se borraron unos minutos antes de que me de que me llamaran... ¡7GB de videos! ¡Videos porno! ¡Ja, que bueno! Hago rellamada.

-¡Perez! ¡Que ya tienes tus archivos!
-Gracias.
-De nada. Tu carpeta del porno me la copio. Como no me invites a todos los cafés del resto de la semana, le paso otra copia al jefe para que vea cómo acaparas el ancho de banda de la empresa. ¡Adiós, pichabrava!

Le cuelgo antes de que logre responderme y salgo de la oficina. Corriendo. Me cruzo a más de uno que me llama, pero ya estoy hasta mis santas pelotas de todo, así que les ignoro. Y si tienen problemas, que le echen la culpa a los que me han estado jodiendo desde primera hora. Total, en la empresa somos cuatro informáticos. Que si, que mis compañeros tampoco es que estén muy por encima del resto de empleados, pero entre tres cabezas deberían ser capaces de funcionar como un yo.

Media hora en coche, y ya estoy en casita. Diox, qué respiro. Apago además el teléfono. Qué paz, que tranquilidad... esto en la empresa no se conoce. Pero claro, son enanitos mentales, no puedo pedirles que razonen, si apenas logran entender cómo se enciende su ordenador. A alguno le tendré que explicar como sonarse los mocos y atarse los zapatos. Criaturicas.

¡Ding-dong! ¿La puerta? ¿A estas horas? Pero si los que me conocen saben que sólo piso mi casa entre día de curro y día de curro. Quizá sean testigos de Jehová. ¡Ding-dong! Que sí, que ya va...

-Buenos días-una anciana de aspecto más fragil que una escultura moderna me saluda.
-Mismoledigo. ¿Puedo ayudarla?
-Sí, es que tengo un problema, y su amigo Pedro me ha dicho que me puede ayudar...

¿Pedro? ¿Mi "amigo" el albañil? Uuuuuuy...

-Pues pase y cuenteme.

Le señalo el sofá y le falta tiempo para acomodarse. Me pongo a su lado y le pido con toda la educación que me queda para el resto de la semana que me cuente.

-Pues verá... es que tengo unos vecinos extranjeros...
-Ya...
-... y usan unos ordenadores...
-... aham...
-... y tengo miedo porque ¿los ordenadores me pueden dar radiación? - empieza a elevar el tono.
-Nada de qué preocuparse.
-Pero ¡es que no salen de casa!
-Pues déjeles que se asfixien ahí, cada cual tiene sus hobbies.
-¡Pero yo estoy muy intranquila! ¡Y no me fio!
-¿De qué no se fia?-pregunto.
-¡Que hacen cosas ilegales, seguro!

En ese momento la vieja se me aferra al brazo, a una presión de unas 17 atmósferas. ¿"Frágil ancianita"? ¡Ja! ¡Y lo peor es que acaba de perder la razón!

-¡Y me tiene que ayudar por favor, que se lo he dicho a la policía y me ignoran, y que hacen cosas ilegales y la radiación que me va a matar y vamos a tener un disgusto!
-¡¡Pero quiere hacer el favor de soltarme!!
-¡Pero no me ignore, venga conmigo por favor y échele un vistazo, que no me hacen caso en el cuartel, y no me fio!
-¡¡Pero cómo voy a ir yo a ver los ordenadores de sus vecinos!!
-¡Porque no me hacen caso y me van a volver loca y que no me fio y que la policía...!

Ha entrado en bucle. Me repite durante media policía, perdón, media hora que eso, que la policía no le hace caso y tal y tal y tal. Cuando me logro zapar de ella, escapo a la cocina y regreso con un vaso de tila para intentar relajarla. Un golpe con la esquina de la mesa hubiera sido igualmente efectivo, y creo que un juez me daría la razón, pero por si las moscas.

Le digo que sí, que no se preocupe, que luego me meto desde mi ordenador a ver qué hacen sus vecinos y que si hay algo mal, ya me encargo yo de hablar con la policía.

Y todo esto por culpa de Pedro. Pues nada, recurriré al BOFH-Zen. Voy a vengarme, claramente, pero sin prisas. Se la puedo liar muy gorda en cualquier momento, pero siempre es mejor cuando te dan un problema que te piden arreglar, y tu accedes encantado de la vida a repararlo.

Nota: en esta ocasión, hay una anécdota basada en un hecho real que le ocurrió a un amigo y con su permiso, lo he publicado, lógicamente, haciendo algunos retoques. ¿Alguien se ve capaz de adivinar cuál es, de entre todos los casos que he publicado?


en episodios anteriores...

Se acerca el verano

El título de la entrada lo dice todo. Ahora debería venir uno:

"Nooooo, se acerca el verano??? tiiiiiiio si no nos avisas no nos enteramosssss"

Quizá me haya pasado. Con la ciencia ficción, los comentarios así suelen tener aberraciones ortográficas. Pero bueno, que lo habréis pensado. Y si no, muy mal. Hay que pensarlo. Joder, que me vais a hacer quedar mal. Venga. Piensalo. ¿Ya? Perfecto, sigo.

 Bueno, chorradas aparte, en efecto, se acerca el verano. Bueno, soy twittero, voy a explicarlo bien:



Así ocurre constantemente. Pero bueno, yo no soy quien para juzgar. No sirve de nada, prefiero encender el modo cachondo y responder cosas como "apaga la estufa" o similares :P No creo, o vamos, no espero que se ofendan. Sobre todo porque a los que respondo así es gente a la que conozco y ya saben el sentido del humor que me gasto. Muy malo.

Pero bueno, este año se supone que no va a ser un calor constante, hará días de frío y de tormenta. Y se agradece, oye. Odio el calor. Es lo más horrible, lo más irritante, lo más desagradable, incordiante, y etc. de sinónimos. No lo aguanto.

Que sí, que vale, que según la zona de España hará mejor o peor tiempo y yo que me hallo en medio de la Península no voy a tener la misma sensación que uno de Sevilla o uno de Ourense. Que todos sabemos que Ourense es, junto a Burgos, donde se marcan las más altas temperaturas de España (Diego, el chiste va por ti y tu compañero).

Yo, la verdad, preferiría irme todo lo al norte que pudiera a pasar el verano, prefiero el frío, en serio. No, no estoy diciendo que ninguno de vosotros, lectores del norte, me acojáis en vuestras casas, cuando haya más confianza ya lo hablamos.

En fin, habrá que aguantar el tiempo como podamos. Ya sea a base de playa, piscina, río... pueblo, montaña, Caribe... anywere. Traduzco para los que no sepan idiomas, "en cualquier sitio".

Y aquí me entra cierto "miedo" sobre todo con respecto al blog. Yo en verano, al menos un par de semanas voy al pueblo (si me estáis leyendo los de allí, no, aún no se cuando iré), y aunque siempre hay forma de tener conexión a internet... el ritmo que he pillado a esto de las entradas no me gustaría que disminuyera. Que en cierto modo, muchos de vosotros también estaréis de vacaciones y no estaréis pensando "oh, lo que habrá publicado", yo soy realista en ese sentido.

Así que tengo dos planteamientos posibles, el primero, programar entradas como un loco. Para que al menos haya una cada semana. Pero tanto si me voy al pueblo como si no, el verano es la criptanita de mi blog, cuando menos me apetece escribir. Y la segunda, endurecerme conmigo mismo y obligarme a publicar algo durante esos días. Algunas fotos que haga, o similares, cosas así para que esto no decaiga.

Y también las dos "sagas" narrativas del blog. "Ou may god" y "El encuentro esperado" van a ir teniendo secuelas, empezando por este mes de junio. El viernes, segunda entrega de "Ou may god". Y el viernes que viene, a lo más lo más lo más lo más tardar, la secuela de "El encuentro esperado".

Pues eso, que a pasarlo bien estos días, manteneros a la sombra, y bebed mucho para no deshidratarse. Ron-cola, ginebra... hay para elegir. ¡Hasta la entrada del viernes si no me da por publicar antes!

¡Odio hablar de mis problemas!

Llevo días que no me quito de esta cabeza que tengo (tan lúcida para unas cosas y tan torpe para otras) una serie de pensamientos que... bueno, que no me apetece analizar ahora mismo, ya me como bastante el tarro por las noches y punto.

El problema viene cuando empiezo a contar estos problemas a los amigos, cuyo efecto es totalmente negativo. ¡Les preocupo!

...

Vale, puede que eso haya sonado raro, pero creo que debería haber quedado claro el motivo con el título de la entrada. No me gusta que la gente se preocupe por mis problemas. Punto. Me siento totalmente incómodo con eso. Odio que la gente cavile sobre mis problemas, y sin embargo, a veces no puedo evitar hablar más de la cuenta y terminar largando lo que querría callarme.

Sé que no es algo sano callarme las cosas, pero entre eso y preocupar a los demás... llamadme raro, pero prefiero lo primero.

Y lo curioso es que al contrario no me importa, si viene alguien... entiéndase alguien que me importe (amigo, familiar) con un problema, no tengo ningún problema en escucharle y darle consejo (sí, soy de dar consejo, eso de escuchar a alguien sin más por compasión, no es mi estilo, lo odio). Pero aún con esas, haciendo lo que se supone que en estos casos de debe hacer (y no por "convencionalismo social" como diría Sheldon Cooper, sino porque me sale de las pelotas hacerlo), no puedo evitar a veces sentirme culpable.

¿Qué busco cuando escucho a la mente? ¿Evadirme de mis propios problemas? ¿Intentar pensar que no estoy tan mal (autocompasión, mi subconsciente parece acodarla)? ¿Mejorar como persona por seguir las normas? No lo se. Normalmente si abro una conversación, y tanto mi interlocutor y yo estamos mal, prefiero que sea él/ella quien empiece con lo suyo, y ya habrá tiempo para lo mio. Hablo demasiado.

De hecho considero que muchas veces lo mejor es cortarme la charla, porque me conozco, y sé que si empiezo, termino poniéndome verde a mi mismo, por gilipollas (¿veis a lo que me refiero?) y me rallo más de lo que estaba al principio, pues en esos momentos mi cabezonería se enciende y deja de receptar cualquier intento de hacerme cambiar de opinión.

Bueno, por lo menos me he quedado a gusto.

Ideas para juegos de Pokémon

No se me ocurría sobre qué escribir, pero estuve anoche tuiteando una barbaridad infinita de ideas para los próximos juegos de Pokémon. Sí, sigo jugando, qué pasa.

Algunas con más sentido que otras, pero bueno. Ahí va la lista.


La guerra del doblaje

No tenía claro de qué podría hablar hoy, pero me acordé de un tema candente con respecto a las series y las películas, y me dije ¿por qué no?

El doblaje de series, etc, está siendo dura e injustamente criticado. Yo pregunto, ¿qué tiene de malo querer escuchar algo en nuestro idioma?

A mi me resulta más cómodo ver las cosas dobladas. La versión original me obliga a activar los subtítulos, o apenas entendería lo que dijeran en la serie, y eso hace que no pueda desviar apenas la vista de la pantalla. Algo bastante incómodo, pues si te hablan, o giras la cabeza, o simplemente te apetece ver una película mientras trabajar en tu portátil, y no entiendes el idioma, no puedes hacerlo.

También debo decir que un mal doblaje arruina cualquier película o serie, como todo, pero haciéndolo en condiciones, no debería ser un inconveniente (por algo Constantino Romero, que E.P.D. lograba que sus doblajes hicieran tregua en este asunto). Un ejemplo claro de chapuza podríamos decir que fue Dragon Ball, que sufrió constantes cambios de voces en los personajes o a la hora de traducir nombres y técnicas. Eso tira abajo la serie, desde luego. O por ejemplo 'The Walking Dead', que sufrió estos cambios de voces a final de la tercera temporada. O 'Los Simpson', que también se nota una barbaridad el cambio de doblaje de la primera temporada a la actual (aunque eso no ha evitado que sea considerado el mejor doblaje después de la versión original).

Una cosa que me mosquea un poco, y no quiero ofender a nadie, es que parece que los que ven las series en VO tienden a tener cierto "ego", como que se creen más cultos por ver películas en su idioma original. O el tema de "es que los dobladores no captan la esencia del personaje", que me suena a la típica frase de listillos que usan los que "entienden" de arte e intentan hacer pasar a los demás por mentes más simples. OJO, no digo todos, pero he visto casos.

Yo lo tengo claro: voy a verme las series y las películas en VOSE y en doblado. ¿Por qué? Porque es lo que quiero y hay que dejar a los demás que lo hagan. Que la vean en doblado o en original... ¿a mi qué me importa, en serio? Me lo veré en VOSE por dos motivos: repasar el idioma, que siempre viene bien, y para disfrutar de los contenidos antes de que se emitan aquí ('Sherlock', 'Elementary' y 'The Big Bang Theory') porque soy un ansias y no puedo esperar. He dicho.

Higschool of the Dead (o Apocalipsis en el Instituto en el manga)

SPOILERSLa siguiente entrada contiene posibles SPOILERS sobre el tema a tratar. No lo leas si no quieres que te lo destripe.

Quien haya leído entradas anteriores, conocerá mi debilidad por el género zombi, y en especial por la serie televisiva 'The Walking Dead'. Y hoy traigo otra visión del mundo post-apocalíptico zombi, con un manga y anime.

Highschool of the Dead, o como lo han traducido al español, Apocalipsis en el instituto (si bien el anime ha respetado el nombre original) es un manga creado en 2006 por los hermanos Daisuke y Shouji Sato, y que a fecha de hoy continúa publicándose.

Aunque en realidad, eso del 2006 es muy relativo, ya que ha habido varios parones importantes en su publicación. El primero, entre 2008 y marzo de 2010. El siguiente entre mayo y julio del 2010. Y en marzo de 2011 empezó otro parón que ha concluido esta primavera. ¡Tiene cojones!

Pero en fin, lo bueno se hace de rogar. Y este manga es bueno. Yo lo conocí el verano pasado, cuando una amiga, que me recomendó el anime y me lo vi. Y me moló.

Por dos motivos, el primero, que la historia es buena. En lugar de seguir a adultos, seguimos a un grupo de adolescentes huyendo de los zombis ('ellos', como los llaman en el manga), y en el segundo lugar, motivo por el que más de un hombre lo habrá visto: el ecchi. ¿Qué es el ecchi? Para que me entendáis: las chavalas protagonistas tienen cuerpazos de escándalo y se les ve todo. El dibujante no ha tenido reparo en hacer cada poco un plano del culamen o los pechos de las chicas.

Y el grupo de protagonistas es lo más dispar. Entre los chicos tenemos a Takashi Komuro, el líder "por defecto" del grupo, y en quien sus amigos en medio del apocalipsis confían ciegamente. Y Kohta Hirano, un estudiante de esos que todos hacen burla por su obesidad y lo friki que es, pero resulta ser letal con un arma entre las manos.
Imágenes como esta no faltan en todo el manga y anime

Y entre las féminas, más numerosas como no podía ser de otra manera, vemos a Rei Miyamoto, amiga de la infancia de Komuro con quien tiene su "aquello" especial. Una de mis favoritas, Saeko Busujima, campeona de kendo y mortífera con el uso de katanas, que tiene un alto sentido del honor. También está Saya Takagi (la de la foto), otra amiga desde la guardería de Komuro, la estudiante perfecta y que sabe de todo porque es lo que se espera de ella, siendo víctima de las inseguridades. Sizuka Marikawa, la "adulta" del grupo, y entre comillas, pues aunque es enfermera y debería ser la más responsable, hay que decir que es muy cortita de mente. Y la última incorporación, Arisu (Alice) Maresato, una niña de unos once años que da un toque de cierta ternura dentro de la trama. Pero tranquilos, que ésta no aparece en paños menores ni tan desarrollada como sus compañeras de aventuras (aunque si continúa bajo la influencia de éstas, no cabe duda de que si el manga avanza y la niña crece, será una más, con su talla 120 y sus planos debajo de la falda).

Y con este grupo se nos plantea nuevamente que en tan sólo dos horas el mundo se ha sumido en el caos absoluto por culpa de 'ellos', que no hacen sino morder a la gente. El grupo debe encontrar la forma de escapar del instituto, ya infestado de esas criaturas, y luchar por sobrevivir. Pero ¿podrán 5 adolescentes, una enfermera y una niña huir de la epidemia?

De forma que recomiendo encarecidamente verlo. O el manga (cuyos números estoy consiguiendo y me voy leyendo) o el anime (que ya lo he visto, son 12 episodios de 20 minutos y un OVA de 16, tienes que verlo, no tardas nada), o ambas opciones son buenas para disfrutar de esta obra. Os dejo con el opening, que también tiene sus toques de ecchi, y quizá os anima un poco más a verlo.