Sherlock, Lupin y yo - El trío de la Dama Negra

Ha sido un año de lecturas diversas. Detectivesco, novela negra, autobriografías, política, ficción, ciencia-ficción, medicinal, teatro, novela gráfica... Y cierro el año con juvenil.

El trío de la Dama Negra es el primer tomo de la colección Sherlock, Lupin y yo, escrito por Irene Adler (pseudónimo del escritor italiano Alessandro Gatti). Esta colección nos presenta una línea temporal diferente a las del canon original, presentando a Sherlock Holmes, Arsène Lupin e Irene Adler conociendose en su infancia/adolescencia (respectivamente, los personajes tienen 15, 14 y 12 años). Y lo de la línea temporal es más bien sencillo: Sherlock Holmes sólo coincidió con Irene Adler en el relato breve "Escándalo en Bohemia", mientras que Àrsene Lupin sólo ha aparecido en pastiches, videojuegos y películas.

La historia se nos presenta desde los ojos de Irene Adler cuando llega a veranear a Saint-Malo, donde conoce a Sherlock y a Lupin. Los tres no tardan en verse envueltos en un suceso extraño: se encuentran a un hombre sin vida en la playa, mientras una extraña figura encapuchada pasea por los tejados de la ciudad.

Tengo que decir que no es la historia más inteligente ni original. Muchos elementos típicos de estas historias se ven reflejadas en la novela: la torpeza de la policía, cómo tres niños consiguen interrogar a la gente porque no saben lo que están haciendo, la preocupación ante el peligro de Sherlock y Lupin por Irene por ser chica (y los consiguientes enfados de ella), y en resumen, críos que logran hacer imposibles para su edad. Pero aquí son los protagonistas, y debe ser así.

La Irene que hace de narrador debe ser de muchos años, ya que hace referencias al futuro de Sherlock como detective famoso, y de Lupin como ladrón famoso, además de dar ciertas notas sobre las cosas que vivió de niña, pero que en el momento de la historia ella desconocía. Sin embargo, usa un tono más infantil a la hora de hacer esas narraciones (por cierto, me encantó el momento en que Irene se pone a cantar, ya que es una referencia al canon original, donde es cantante de ópera -contralto-).

No es una mala lectura, si bien es cierto (y obvio) que se hace infantil en algunos momentos. Pero se deja leer. También sea dicho, no voy a perder la cabeza para leer el resto de volúmenes de la serie (que de momento se cuentan en 9). Pero ha servido como algo ameno y ligerito de leer para cerrar el reto de este año.

Cambiando un poco la tónica de la entrada, esta es probablemente la última que publique antes de que termine el año. Pero para el año que viene ya tengo alguna pensada (tengo capítulos a medias de los relatos que estoy publicando), de forma que no tardaréis mucho en volver a leer más cosas de este blogger tan raro. Así que por si las moscas, ¡feliz año!

Comentarios

  1. Mi pareja lo está leyendo ahora y dice que le parece una lectura sencilla y entretenida, perfecta para pasar el rato.

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