¿Juegos estereotipados? No, los culpables son otros

Hace un día, salió a la luz un nuevo caso... bueno, no creo que podamos llamarlo "caso", sino una nueva estupidez. En los patios del recreo. Después de la polémica de retirar los cuentos de princesas por los problemas que eso traía por la condición de la mujer, se está planteando eliminar los "juegos de chicos" y los "juegos de chicas" de los patios del recreo.

Esta es otra de las gilipolleces que tienen la sociedad actual, según mi punto de vista. Los juegos no son de chicos ni de chicas cuando somos niños, sino cuando somos MAYORES. Si una niña coge un camión de juguete, o un chico coge la cocinita... ¡les importa una mierda!

El problema son los de siempre: los padres estereotipados, cerrados de mente, y por qué no decirlo: GILIPOLLAS.

A mi me han llegado a contar casos en los que no permitían al niño jugar con las chicas para que, según el padre, el niño "no se amaricone". Ya no sólo estamos hablando de coartar las iniciativas del niño, ya nos estamos metiendo en el campo de la homofobia. Yo no tengo hijos, lógicamente, por edad aún no me toca. Sin embargo, si en un futuro próximo tuviera hijos y uno fuera homosexual, personalmente, eso no cambiaría nada lo más mínimo.

Hace poco salió otro de este tipo de padres en televisión, en ese "gran éxito televisivo" (nótese el sarcasmo) de "De buena ley" (ojo, que no lo vi por gusto, es que los Simpson estaban en publicidad). El caso era de unos padres que discutían sobre si el niño debía o no ir a clases de baile. El padre se negaba porque no quería que se rieran de él, mientras la madre le decía que por culpa de eso el niño estaba deprimido.

No le voy a quitar la razón a la madre. Personalmente, opino que no es que se vayan a reir del hijo, no: es que al padre le avergüenza lo que le gusta a su hijo.

Luego, están los casos contrarios, en los que las niñas les gustan las cosas "de chicos". Ahí ya no es el padre, ni la madre: son los abuelos. Tienen en la cabeza metidas ideas del tiempo de Maricastaña, algo que no puede reprochársele, cada uno tiene su ideología, sin embargo, eso no les da derecho a decidir si la nieta hace lo que debe o no. Los tiempos cambias, las costumbres también, y eso no tiene vuelta de hoja.

Ya, ya sé: si digo que los tiempos cambias, como no apoyo esta iniciativa, pero es algo lógico: cada uno tiene derecho a jugar y a comportarse como quiere. Es un derecho fundamental, según mi opinión, y no merece ser destruido. Hasta la próxima.

Nota importante: los ejemplos expuestos son anónimos, es decir, si alguien se da por aludido, es por su cuenta y riesgo, yo no pretendo lanzar acusaciones particulares. Inclusive en los ejemplos.

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