Toro de la Vega


Ayer se celebró una de las tradiciones más denigrantes que tenemos en España. El Toro de la Vega, un "festejo" dedicado a perseguir a un toro por las calles de Tordesillas, conduciéndole a campo abierto donde es atacado por "personas" portadores de lanzas hasta darle muerte.

Eso ha sido dicho en neutro, ahora voy a emplear un lenguaje más apropiado: una panda de subnormales alanceando un toro hasta matarlo. Y quien se ofenda por lo que digo, que se joda.

Toda esa gentuza que apoya esta celebración basa su entretenimiento, su diversión, en el maltrato animal, simple y llanamente. Y me da igual que sea una tradición. ¿Queréis una tradición? ¡Volvamos a la quema de brujas! ¡Eso era una tradición en la Edad Media, por qué no recuperarla!

Estas salvajadas hacen hervir la sangre de cualquiera. De cualquiera con sentido común. Luego a todos esos les da mucha pena cuando "aparece el hombre malo que deja cachorros de perro en un contenedor". Merecen una ostia con la mano abierta, por defender los derechos de unos animales y no de otros.

Leí ayer por la tarde que habían habido heridos. Siete, doce... me da igual la cantidad. Me parecen pocos. Y me parece una lástima que no hubiera heridas mortales para alguno. Y no que con ello crea que vamos a lograr la abolición de este esperpento de fiesta. Desprecio la vida de aquellos que celebran el Toro de la Vega, al igual que ellos desprecian la vida del toro.

País de pandereta el nuestro. ME DAIS ASCO. Porque donde hay sangre, muerte, dolor y tortura JAMÁS habrá arte, valor ni cultura.


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