Amabilidad, personas, y trato con la gente

Me tienen dicho que queda como muy impersonal empezar un post citando un diálogo, una serie, una película... así que por eso pongo esta frase, para anunciar que la cita a una serie viene ahora después xD
Sherlock: No soy un hombre amable. Es importante que entiendas esto. [...] No hay una versión de mí, más cariñosa y amable esperando a ser persuadida a salir a la luz. Soy áspero. Puedo ser cruel. Es quien soy. De arriba a abajo. Ni estoy orgulloso de ello ni me avergüenza. Simplemente es lo que soy. [...] No voy a cambiar.
Joan: [...] Eres...
Sherlock: ¿Bueno contigo? Sí. La mayor parte el tiempo. Te considero... excepcional. Por eso me hago un esfuerzo excepcional por adaptarme a ti. Pero debes asumir, que si eliges permanecer en mi vida, en ocasiones habrá repercusiones debido a mi comportamiento. [...]
Joan: Nadie puede aceptar algo así para siempre.
Sherlock: Tú misma, Watson.
Quien me vea con buenos ojos puede pensar que, si digo que me siento identificado con esto, exagero. Tal vez debería pedirle a esa persona que repase la relación que ha tenido conmigo. ¿Nunca ha habido una situación en que mi difícil personalidad ha supuesto un problema? Lo dudo.

Y esto lo digo porque me conozco bien. He cometido un montón de cagadas con gente que me importaba (de ahí la denominación "cagadas"). Y es altamente probable que me siga ocurriendo. Me conozco lo suficientemente bien. Y hay muchas cosas que he hecho que me gustaría revertir. No puedo negar que lamento bastantes cosas acaecidas por mi comportamiento. O incluso por mis decisiones. Uno decide si se deja llevar por un impulso o por cómo es. Todo eso conforma que ahora mismo me halle como me hallo. Sin dar más detalles. Es una situación a la que, si pudiera darle un giro de 180º (señores, uno de 360º es un círculo completo, volvería al mismo punto en que estoy de hacerlo así).

Pero ne resumidas cuentas es lo que hay. Para bien o para mal, continuaré así. Puedo intentar cambiar, pero dejaría de sentirme cómodo conmigo mismo, y eso es totalmente diferente a tratar bien a las personas. Me alegra conocer la cantidad de gente (o la cantidad que creo de gente) que pese a todo ha continuado ahí, y se lo agradezco de corazón. Y a quien no, tiene carta blanca para desaparecer. Que también ha habido gente que lo ha hecho. Allá ellos, no los necesito. Y también debo darle las gracias al blog. Sí. Se me da mejor escribir que hablar. Seguramente no sería capaz de decir nada de esto a la cara. Otro problema de mi personalidad que sé que también puede resultar molesto. Pero me resulta un método más natural de decir algo.

Matrimonio

Debería saber que normalmente celebro el fin de un matrimonio. Como institución creo que ha durado más de la cuenta por un largo margen. Pero he llegado a apreciar la premisa del vínculo. Es más intrincado de lo que había imaginado. El gesto más pequeño significa mucho. No debió haber entrado en la farsa que es el matrimonio. Ya tenía una pareja.
Así definía Sherlock Holmes en Elementary el concepto de "matrimonio", y creo que no podría estar más de acuerdo con él.

Quizá la juventud me hace verlo de una manera diferente, pero nunca he entendido esa necesidad (porque creo que no podemos definirla de otra forma) que tiene el ser humano de legalizar el amor que profesan. Siempre he apoyado el amor, la base de la humanidad está en los sentimientos. Pero esa lógica se me destroza cuando lo que van a hacer es firmar un documento por escrito.

Hace unos días, tenía esta conversación con una amiga:


Léase, un tipo de relación normal, como cualquier otra persona, ¿no? Pero el elemento "legal", el de compromiso por escrito lo veo como un oxímoron, esto es, una contradicción de los términos. Si nos apoyamos en la base que el amor se vive... ¿es necesario pasar por caja y estampar el sello que acredite los sentimientos?

Puedo entender que todo esto se remonta a la época todopoderosa de las religiones. La gente creía, y se decía que "lo correcto" era casarse. Pero actualmente, estando en época del libre albedrío... ¿qué necesidad existe de hacerlo? ¿Convencionalismo social?

Todo sea dicho, esto no implica que no lo respete. Animo a quien quiera casarse que lo haga, yo no juzgo, pero considero que si ya tienes una persona a tu lado, ¿qué utilidad tiene un documento? Considero más sencillo que dos personas vayan a vivir juntas y compartan su vida. Y si es lo que les apetece, que llamen a sus amigos y familiares y monten una fiesta que dure toda la noche si es necesaria. Como decía Groucho Marx: "El matrimonio es la principal causa del divorcio."

La #huelgadoblaje

Si bien no es la primera vez que hablo del doblaje, me apetece ponerme un poco a retomarlo a causa de la huelga del doblaje que hay desde el pasado lunes. Los motivos de la misma son simples: quieren un nuevo convenio, que el viejo data de 1993 (mira, como yo). Simple y llanamente. Que se regule la profesión, y manteniendo los sueldos, que parece ser que tampoco son cifras astronómicas (leí que, por un episodio de media hora, pueden pagar 250 euros, ergo...).

Por la parte que me toca (aunque me vea también las series en VOSE), me afectan Elementary, Once Upon a Time, The Big Bang Theory, Castle y Cosmos. Una putada. Yo disfruto con las series tanto en versión original como en doblaje.

Por mucho que se diga, el doblaje en España es (por lo general) muy bueno. Otra cosa sería hablar de traducciones, pero eso no viene al caso. A mi me gusta ver que se realiza un buen trabajo con el doblaje, y creo que no he visto uno que no me convenciera (he oído hablar de lo que pasó con El resplandor, pero no la he visto).

Entiendo que puede haber gente que no le guste el doblaje. Es más, a muchas personas les crispa no poder disfrutar del VO en muchas salas de cine. Y eso debería cambiarse. Pero aumentar las salas con VO tampoco debería suponer la reducción o supresión de emisiones con doblaje al castellano. Ambos mundos deberían ser capaces de existir a la vez (además, ver series en idioma original puede ayudar a aprenderlo, pero NADIE lo aprenderá únicamente viendo series en VO).

Por último, para los detractores del doblaje: desprestigiad a la gente que ve series y películas dobladas si queréis. Pero no desprestigiéis la profesión ni a la gente que vive de ello, y que tiene los mismos derechos laborales que cualquier otro oficio (derechos que cada vez son menos, pero ese es otro tema).

Madoka Magica (2011), o cómo reinventar el género de las magic girls

Sí, voy a hablar de un anime de "chicas mágicas". Ya sabéis, esas que se ponen un vestidito, logran poderes, y abracadabra resulven el día protediengo el mundo y todo eso bonito y color de rosa. Si seguro que alguno de los lectores les suena este género. ¿No os suena Sakura, o Sailor Moon? Por mencionar algunas de las más conocidas (en mi opinión) en nuestro país. Pues nada. Todo morralla, y nada al estilo único de Puella Magi Madoka Magica. Porque realmente, no me lo creía hasta que lo vi. El hecho de que hombres vean este género no es muy normal... y ya que lo glorifiquen, menos aún. Así que había que comprobarlo.

El anime nos cuenta la historia de Madoka Kaname, una ¿niña? de 14 años que tiene un extraño sueño en un mundo psicodélico, donde aparece una misteriosa chica. A la mañana siguiente, la chica que aparece en su sueño llega a su aula, y se da a conocer como Homura Akemi. Más tarde ese día, Madoka y su amiga Sayaka se encuentran a Homura persiguiendo a una extraña criatura. Éste "animal" ofrece a Sayaka y Madoka un deseo, a cambio de convertirlas en Puellas Magis y luchar contra las Brujas que causan el caos entre los humanos.


Hasta aquí la historia podría parecer una del género como otra cualquiera, pero ni de coña. La historia es mucho más oscura que esa simpleza. Las Puellas Magis se enfrentan entre ellas para conseguir más poder. De tal forma que mentiras, engaños, compatibilizar su vida con salvar el mundo y las consecuencias que trae aceptar el trato con Kyubey (el "animalico") se suceden por toda la trama.

Además de esto, tenemos luchas en auténticos escenarios de psicodelia (o producidos por el consumo de LDS según se mire), traumas, dudas, el precio de la magia, muertes... Incluso se observa cierta connotación yuri (sentimientos profundos entre las chicas, pero nada explícito). Creo que algo sin precedentes en este género (no soy experto en el género, obviamente), y que lo convierten en uno de los grandes. Además, es de las raras ocasiones en que es el anime primero, y la adaptación al manga después.

Madoka, Sayaka, Mami, Kyoko, Homura y Kyubey

Sus personajes, además, son un grupo perfecto. Madoka, la protagonista de la historia, niña buena y obediente, que sólo busca ayudar a sus amigos y no terminar siendo una carga para todos hasta el día de su muerte. Su mejor amiga, Sayaka, que sufre por un amor imposible cuando acepta el trato para ser Puella Magi. Mami, la Puella Magi veterana, y que enseña a Madoka y Sayaka que ella lucha por el bien, y no por hacerse más fuerte. Kyoko, una Puella Magi solitaria y peleona que no le gusta que pisen su terreno. Homura, una chica de personalidad fría y en apariencia cruel. Y finalmente, Kyubey, la criatura que concede deseos a las chicas que van a convertirse en Puellas Magis y que sabe realmente más de lo que aparenta.

¿Lo malo? Quizá su brevedad. 12 episodios no son muchos, pero quizá sea mejor que terminaran en el punto cúlmine antes de empezar a cansar. Por lo menos hay una película (de hecho hay tres, pero las dos primeras son resúmenes del anime, y sólo la tercera hace secuela) que tendré que ver también. ¡Ah, y una ventaja! Tiene doblaje al castellano por Selecta Vision, y bastante bueno además.

Las redes sociales y el sentido común

Dos conceptos que parecen no ir de la mano últimamente. Así ocurre leyendo las noticias, en webs como Yahoo, donde una hija costó a sus padres 80.000$ por culpa de Facebook.

¿Cómo fue tal? Pues cuando despidieron a su padre en 2010, pusieron una demanda. Cuando finalmente ha salido una resolución, la escuela para la que trabajaba se vio obligada a pagarle ese dinero, se añadió una clausula de confidencialidad por la cual no se debía poder hablar del caso en ninguna parte. Pues bien, a la niña no se le ocurrió mejor idea que hablar del tema en Facebook publicandolo para sus 1200 amigos, algunos de ellos pertenecientes a dicha escuela, rompiendo la confidencialidad y haciendo devolver el dinero. Total, "sólo" por publicar "Mamá y papá han ganado el caso contra [la escuela] Gulliver. Ahora Gulliver está pagando mis vacaciones en Europa. Chupáos esa".

Me gustaría saber qué clase de castigo habrán puesto los padres a la criatura. Primero, por chula y segundo, por el hecho de cometer semejante gilipollez, porque para publicar según qué cosas en Facebook hay que ser un poco... no voy a decirlo, no sea que me gane un pleito... y luego les toque devolverme el dinero xD

Ya en tono serio, muchas veces no somos conscientes de la cantidad de información que ponemos por internet. Recientemente Facebook compraba WhatsApp, algo que podŕia terminar unificando nuestra información de grupos y números a nuestro perfil de la red social. Que dicen que no tienen intención, pero perteneciendo ahora al mismo grupo, no sería una idea descabellada, como bien nos ilustra eljueves.

Siempre viene ese lisssto (o más bien, esos lisssstos, en plural, porque me pasa con más de uno) con el rollo de "no, pero si yo no publico nada vergonzoso ni nada, como si me importara a mi que me pudieran mirar, que no tengo nada raro". Pues nada, si empezamos a despreciar la privacidad propia, es para ahorcarse.

¡Tres cojones importa si lo que publicas en Facebook son videos de gatitos! Todo eso se emplea para crear un perfil único. Y se registran las búsquedas. Y hay páginas que si estamos logueados en ellas, si navegamos por otras webs, también recopilan esa información. Así que menos "me la sopla" y más "a ver qué estoy haciendo que se van a enterar hasta en China". Que me podréis llamar exagerado, pero... ¿cuántos de nosotros tienen una cuenta y/o teléfono de Google (Android)?.

Esas musas que vienen y van

Últimamente está decayendo el número de entradas que publico en el blog. La verdad, febrero me ha supuesto un mes muy perro. Estoy terriblemente vago estos días... quizá porque el ambiente de mi aula no es precisamente el más productivo (y no exagero, nos llevamos tocando los cojones a dos manos desde que volvimos en enero... hasta que se nos ha juntado todo, claro).

Otro tema que también estoy pasando es que ha vuelto la falta de inspiración o quizá simplemente le ha apetecido irse de vacaciones al Caribe sin contar conmigo. Pero sí, mis poderes creativos están algo mermados. Aunque lo de distraerme con frecuencia se mantiene.


Pero sí, después de mucho tiempo con esto del blogging (que bien queda esa palabra), y aunque intento escribir sobre actualidad, sobre temas que me molan, e incluso hacer algo de narrativa (erótica, pero narrativa al fin y al cabo), aunque incluso en esto estoy fallando:


Mi intención era esa, pero me parece a mi que de aquí al viernes no voy a tener el capítuloooo... ¿5, me parece? Bueno, el que correspondiera. Porque tengo la idea base clara. Me falta la yema ahora saber como llevar esa situación a la cama. Estoy por montar algún hastag en Twitter para que me propongáis ideas. Total, cosas más absurdas se han visto.

Además, desde que hemos empezado un proyecto para Microinformática me paso el día con esa pregunta que uno se hace en estas situaciones, que es cómo cojones lo engordo. He pensado de todo, he puesto información básica, medio avanzada, y aún así parece que me sigo quedando corto, resulta irritante. Sobre todo porque si tengo ahí la cabeza, la musa de la inspiración se va de cañas y a mi me deja en casa.

También hay que añadir el sueño que arrastro estos días. Quizá porque después de un año y medio en el Ciclo Formativo necesito hacer un cambio de aires (qué bien me van a venir las prácticas en empresa, hasta cierto punto) porque tendré poco aguante, pero la rutina empieza a devorarme las entrañas.

En fin, confío en que la llegada de marzo arregle esta desesperante situación, o al final veo que terminaré haciendo algo como Sherlock para combatir el aburrimiento.


Once Upon a Time

Creo que no me equivoco si afirmo que esta serie levanta pasiones y odios para quien la ve. No me suena nadie que haya dicho "sí, la echaron el otro día, estaba zappeando, la vi y bueno...". Básicamente, hay dos bandos: los que la consideran una genialidad y los que la quemarían en la hoguera.

Once Upon a Time vio la luz en 2011, de la mano de los guionistas de Lost y Tron Legacy, presentandonos una nueva versión de los cuentos de toda la vida.

Aunque quizá sería más acertado denominarlo como una versión de Blancanieves (Ginnifer Goodwin) en la cual aparecen los personajes de todos los cuentos (voy a hacer un poco de justicia aunque la serie me gusta), la serie nos narra como la Bruja Malvada (Lana Parrilla) condenó a todos los habitantes del Bosque Encantado a un mundo sin magia: el nuestro. Así pues nació el pueblo de Storybrooke. No obstante, la hija de Blanca y el Príncipe James (Josh Dallas) sería la que vendría a rescatarles. Así pues, al pasar varios años, Emma (Jennifer Morrinson) es localizada por el hijo que abandonó tiempo atrás, Henry (Jared S. Gilmore) y la lleva a Storybrooke, donde vive con su madrastra (la Bruja Malvada). De esta forma, tenemos una primera temporada estándarizada en cómo Henry intenta probar su teoría de que los residentes de ese pueblo son los personajes que creemos "de cuento", al tiempo que se nos muestran historias del pasado de los personajes. La temporada cerró cuando Mr. Gold, alter-ego de Rumplestintski (Robert Carlyle) trae a nuestro mundo la magia.

Estaba entretenida, y a un estilo muy propio, nos dio lo que prometía. Muchos consideraron que el final de temporada nos dio todo lo que no habían tenido el resto de los episodios, pero creo que el resultado de la misma es bastante positivo. La historia principal en Storybrooke es realista, y la revisión de los cuentos es francamente buena (aunque hay gente que le pone de los nervios tanto "vuelta y vuelta" entre el pasado y el presente.

También hay que decir que los personajes principales están a la altura de lo esperado. Emma es la más realista de todas, una protagonista que al principio se niega a ver la realidad porque, obviamente, sería impensable. Su contraparte es su hijo Henry, imaginativo donde los haya (y de los pocos niños que aparecen en pantalla, y a mi parecer, no dan ganas de tirarle por un barranco). Regina, la Reina Malvada, cumple también el papel perfecto entre la villanía, y sus ganas reales de ser la madre de Henry (¿quien dice que los villanos no tienen corazón? De hecho, Regina tiene una buena colección de ellos). Mary Margaret (contraparte de Blancanieves) y David (quien fuera el Príncipe) apoyan la teoría de Henry, ya que ambos quieren estar juntos, aunque el destino les es un poco puñetero. Y cierra el repertorio el que se ha convertido en mi favorito prácticamente desde el episodio piloto: Mr. Gold/Rumplestintski, el día y la noche del mismo personaje oscuro y malévolo. Gold es frío, calmado, y cauto, lo contrario que su contraparte mágica, un alocado, despreocupado, siempre riéndose de todo. Un trabajo excelente para Carlyle.

La segunda temporada es un asentamiento a la nueva realidad. Los personajes de cuento han despertado, pero no saben cómo volver a su mundo, de forma que deberán continuar sus vidas como pueden en ese pueblo. O al menos, intentarlo, pues los problemas nunca terminan. Regina pierde totalmente el rumbo por la desesperación de tener a su hijo accede a aliarse con su madre, Cora (Barbara Hershey), una bruja aún más peligrosa y totalmente carente de sentimientos. Emma también intentará criar a Henry, aunque esto se hará más complicado con la reaparición de su padre, Neal (Michael Raymon-James), quien en su día fue Baelfire, el hijo de Rumple. Este a su vez intentará establecer una relación con Bella (Emilie de Ravin). Las cosas tampoco son fáciles para Blanca y David, que intentarán que su familia se encuentre unida. El remate es la llegada de Garfio/Hook (Colin O'Donoghue), que como buen pirata se aliará con quien más le convenga para vengarse de Rumple. Finalmente, la llegada de dos nuevos personajes, Greg (Ethan Embry) y Tamara (Sonequa Martin-Green, a quien también hemos podido ver en 'The Walking Dead') pondrán en peligro la vida de todos los residentes del pueblo.

Quizá la temporada podríamos considerarla con altibajos, ya que parece que los progresos de los personajes terminan llevándoles un paso por detrás siempre. Aunque el estilo narrativo se mantiene (aunque en algunos episodios terminamos con 3 líneas temporales), la historia continúa sorprediéndonos con sus giros. Quizá los puntos negros de la trama son Cora y Regina, y no lo digo por sus malas actuaciones, sino precisamente por ese papel maligno que tienen. Además, Regina tiene momentos mejores, y la aparición de su madre es un lastre para ella. Lo mismo podríamos aplicar a Gold, que no termina de enmendarse. Y Greg y Tamara apenas son un aperitivo: no son lo bastante buenos para aguantar la trama que se les vendría encima (aunque como veríamos, tampoco iba a ser así).

Y se nos presenta la primera mitad de la tercera temporada, un viaje por Neverland (Nunca Jamás) en la que Emma, Blanca, David, Regina, Hook y Gold buscarán a Henry, quien fuera secuestrado al final de la temporada anterior. Greg y Tamara desaparecen pronto para dar el testigo a los Niños Perdidos y Peter Pan (Robbie Kay). Bealfire también aparecerá en la isla, y entre las idas y venidas, discusiones, etc. tenemos una verdadera búsqueda a contrarreloj del hijo de Emma. Aunque finalmente logran su objetivo, Pan no descansa, y nos ofrece un cierre de midseason para el recuerdo. Nunca mejor dicho.

Subidón en el nivel de la serie con esta primera tanda de episodios (aún estamos a la espera de la siguiente). El personaje de Pan es un villano tremendo que no obstante, tiene carisma... o la tenía hasta que descubrimos su auténtica y real forma de ser. El elenco al que estamos acostumbrados por fin ha madurado en muchos aspectos, aunque los sentimientos siguen jugando un papel importante (y normalmente nefasto) a la hora de actuar.

Personalmente, la recomiendo. Me lleva gustando desde el principio, y salvo algunos rasguños, la trama no me ha decepcionado. Aunque debo tener cierta obsesión con la serie... tengo un compañero que físicamente me recuerda a Hook, y una chica del tren me recuerda a Blanca... Chistes aparte (aunque es verdad lo que digo) animo a quien tenga cierta perspectiva que lo vea. Al principio puede costar ver ese cambio en las historias que todos conocemos, pero el resultado es realmente impecable.

(sé que últimamente estoy bloggeando poco, pero para el viernes querría tener preparado el nuevo capítulo de "El encuentro esperado")

El planeta de los simios (original, 2001, 2011)

Hasta finales del año pasado no me había animado a ver ninguna de las películas de El planeta de los simios, pero al final lo hice, y habiendo terminado este fin de semana de verlas todas (y digo TODAS), me he animado a dedicar una entrada a una saga que la verdad, me ha gustado. Y vamos a empezar por la saga original.

El planeta de los simios (1968) es sin duda, la mejor de toda la saga. Si bien antes de verla ya me había "comido" el spoiler del final (es lo que tiene ver Los Simpson), disfruté enormemente. La trama con el personaje de Taylor (Charlton Heston) es sencíllamente épica. Verle intentar sobrevivir entre los monos, siendo repudiado por la mayoría de ellos... Realmente tuvo que ser algo impactante cuando se emitió por primera vez, y pese a ser antigua (hace 46 años de su estreno), no puede negarse que sea buena. Además, los personajes de Zira y Aurelio (Cornelius en el original) compaginan a la perfección con este humano, e incluso el malvado Dr. Zaius tiene carisma, sobre todo cuando se descubre el misterio que hay detrás de ese planeta repleto de simios.

Todo sea dicho, para quien no viera la película, el cartelito promocional de España jode bastante lo que sería la sorpresa final, aunque si a estas alturas alguien no la ha visto... dudo mucho que espere ir sin tener idea de la misma.

La segunda parte, lanzada dos años después, fue Regreso al planeta de los simios (1970), y si bien no era tan genial como la primera, no puede haber una continuación mejor. Quizá en parte por el cambio de Taylor (aunque se le ve posteriormente en la cinta) por Brent (James Franciscus) es en parte lo que mejor está: se le ha perdido la pista al anterior protagonista, dando opción a uno nuevo a entrar. Además, nos cuentan más de lo ocurrido en el pasado con el Planeta Tierra y los humanos que quedaban en él. Incluimos una vez más a los personajes de Zira, Aurelio, y el Dr. Zaius, manteniendo sus roles originales y en una batalla final (que sí, que no será epiquísima, pero si tenemos en cuenta su época, está bastante bien), nos dejan un final que nos hace dudar de cuál será el futuro...

Si es cierto que las segundas partes nunca fueron buenas, esta película podría ser la excepción que confirma la regla, ya que a partir de la tercera, considero que hay ciertos altibajos en la saga.

Huída del planeta de los simios (1971) se vio un año después de la anterior. Si bien aún no puede hablarse de "desgaste", no hay duda de que poner en el plano protagonista a Zira y Aurelio no tiene el mismo nivel. Si bien nos empieza a dar una pista de cómo se originó el planeta de los simios, dado que ambos han terminado en la época original de Taylor y Brent por un vórtice espacial, no hay duda que se trata de dos personajes más flojos, y que, aunque el final de la película tiene fuerza, ver como ambos se aburguesan (por decirlo de alguna manera) y viven en nuestra sociedad tranquilamente, no tiene la misma intriga que en el caso original, ya que los humanos eran maltratados.

El hecho de que el hijo de Zira y Aurelio fuera César es lo más relevante de la historia, aunque no podía ser ese el punto de partida de la cuarta película.

Por lo cual, se nos presentó La conquista del planeta de los simios (1972) situada cronológicamente diez años después de los hechos de la anterior, y observamos la trama de cómo empezó a consolidarse el planeta de los simios. El personaje de César encaja mejor para una trama de este tipo que si Zira y Aurelio hubieran continuado. Quizá porque, extrapolando, a mi me gustaría que aquí ocurriera lo mismo y tuviéramos "La conquista del planeta del obrero", pero demuestra muy bien lo que ocurre con represión.

Habiendo establecido que la Historia se convertiría en un ciclo interminable (César monta el planeta de los simios, donde muchos años después llegarían Taylor y Brent, con los cuales se destruirá el planeta, pero Zira y Aurelio escapan a tiempo y vuelven a nuesta época donde nace César... y así sucesivamente hasta el final de los tiempos), decidieron rematar con una última película.

Sin embargo, La batalla por el planeta de los simios (1973) ya era estirar la goma hasta romperla. La trama de esta "rompería" con dicho ciclo (aunque es probable que, de no haber fallecido Arthur P. Jacobs se hubiera rodado una siguiente) situada como 600 años después de la anterior, y que nos muestra una convivencia venida a menos entre humanos y simios, y quedando claro cuál sería el posible final de los primeros en vista de la primera película, y que nos ofrecía, tristemente, un final feliz (paradoja o oxímoros, vosotros decidís).

Pese a todos los detalles señalados, El planeta de los simios es una gran saga. Su problema, probablemente, fue estirarla demasiado. Aunque quizá hubiera estado mejor ampliar la saga, que hacer las modificaciones que hubo varios años después en el cine.

Y llegó Tim Burton con una nueva versión, El planeta de los simios (2001), una historia independiente de los originales y que nada tiene que ver con ellos. Si bien la idea esencial era la misma, y se contaba con una tecnología mejor que en las cintas originales, a esta película le faltaban cosas. No contaba con los carismáticos personajes originales, y deformaba muchos detalles que hacían buena la película original, como la capacidad de hablar, que en esta película han conservado todos los humanos, y no sólo al astronauta superviviente. No niego la genialidad de Tim Burton, pero personalmente, después de haber visto varias películas suyas, puedo asegurar que este no es su mejor trabajo. O quizá, simplemente, hay que verla antes de las originales para juzgarla de otra manera.

Y por incluir que no quede. ¿Para qué tenemos cinco cintas originales y un remake? ¡Para tirar de hemeroteca, y hacer un reboot de la saga empezando por otra parte!

Porque podemos considerar que El origen del planeta de los simios (2011) está libremente basada en La conquista del planeta de los simios, la cuarta película original. Además de poner a César en el papel protagonista, encabezando la revolución, se pueden observar un montón de referencias a las películas de los años 70.

No obstante, esto no salva a la película para decir que era tan buena como la original, ya que el uso de tecnología y escenarios es demasiado "Hollywood siglo XXI", rompiendo la "magia" del cine antiguo. No se... no es lo mismo, o quizá estoy demasiado acostumbrado a ver "superproducciones actuales" que empiezo a valorar más las películas que tienen más tiempo...

En cualquier caso, este año parece que tendremos la secuela: Dawn of the Planet of Apes (El auge del plante de los simios) debería estrenarse este 2014 en nuestras pantallas. Me da curiosidad por ver qué nos deparará esta película. ¿Más de lo mismo? ¿O un producto que logre alcanzar la esencia de las películas setenteras?

La evolución de la palabra experto



Que conste que he dicho "evolución" porque "devaluación" me parecía una referencia demasiado obvia a The Big Bang Theory. Vamos a tomar la definición de "experto" en manos de WordReference:
experto, ta
1. adj. y s. Hábil o con mucha experiencia en algo:
este chico es un experto arreglando enchufes.
2. m. y f. Especialista en una materia:
experto en química.
Pues sí, en cualquier caso, si vamos a una tienda a pedir un ordenador, un enchufe, un reproductor MP3, una vela, un champú, una barra de pan... vayamos donde vayamos, quien nos va a atender es un experto, porque suponiendo que si trabaja allí, tendrá experiencia en ello. La cuestión es... ¿qué experiencia tienen los que nos intentan vender la moto en electrónica? ¿Media hora, cuando empezaron su jornada laboral por primera vez?

Es que en serio, no puedo creerme que vaya donde vaya siempre haya por lo menos un lisssssto que se hace pasar por un tío que lleva 20 años vendiendo piezas. Que yo no digo que no, pero querría saber entonces a quien colocó venderle toda la mercancía los años posteriores... Me acuerdo una vez, hará un par de años, acompañé a mi tío que se quería comprar un portátil. Nada muy caro ni excesivamente bueno, quería uno decente, con WebCam para utilizar el Skype y poco más. Pues allá que nos fuimos.

Fuimos en coche hasta el Nassica de Getafe, y hasta ahí puedo leer de marcas. Entramos en tres lugares diferentes: A, B y C. Pensé en hacer la comparativa de los tres para poder hacer una comparativa de qué ofrecía cada ordenador y a qué precio, y en base a mis consideraciones, decidir. Vamos a A, vemos unos cuantos modelos, y hay uno de los que tienen que me llama la atención, tenía de hecho al lado la hoja de las especificaciones. Perfecto. Salimos, y nos dirigimos a B, donde veo otras máquinas. Hay uno que me resalta, pero le faltan especificaciones. Hablé con uno de los que estaban atendiendo, y en un minuto me había sacado la hoja de las especificaciones. Perfecto (bis). Y vamos a C. Echo un nuevo vistazo, y hay uno que me recuerda ligeramente al de B. Parece algo más "recortado" pero había una diferencia de precios algo notable, de forma que le pido al que atendía las especificaciones del mismo. Pues en lugar de darme la hoja, empezó a decir: «Bueno, sí, este es un portátil normalito, con su Sistema Operativo, con las teclas... -empieza a teclear con una mano- algo sencillito...» y me mosqueé. En serio, ese tío pensaba, que sin decirme exactamente lo que tenía el portatil, e intentando venderme algo que no conoce... pues como que no es plan, obviamente. Como nota, terminamos comprando el portátil en B y tan bien que le va.

Que yo podría haber sacado la hoja de características, sí... pero no. Fui un cliente pidiendo asesoramiento, ergo, si no se me asesora, no voy a realizar la compra. Es un principio básico, me parece a mí. Pero sobre todo, cuando ni el que me lo quiere vender le da importancia (sería que se imaginaba la mierda de comisión que se llevaría si nos hubiéramos llevado ese portátil y no otro más caro... pero lo que son las cosas, que a ese no le compramos ninguno).

Otro caso que me contó ayer un buen colega que tengo... un día que se aburría en casa vio que el conocido centro comercial D tenían como slogan: «Sabemos lo que vendemos». Quizá a alguno ya le suene a cual me refiero. El caso es que al verlo dijo: Vamos a comprobarlo. Fue para allá, y dado que recientemente, se había comprado un equipo de sonido de cinco altavoces, quiso aprovechar para comprarse el subwoofer. Llega, y le preguntó al vendemotosdor que si tenían altavoz de subwoofer. El tipo le sacó un equipo de dos altavoces más subwoofer. Calmado, mi colega le dijo que no, que buscaba sólamente el subwoofer. El vendedor, que no le entendía. Pasaron unos minutos intentando entenderse, y el que atendía tuvo que admitir que llevaba poco tiempo en eso. Mi colega le dio una clase improvisada y luego fue buscando con el otro al lado hasta que señaló el subwoofer. El vendedor se extrañó: «Pero si sólo es un altavoz», a lo que mi colega respondió «Exacto». Porque únicamente buscaba el subwoofer, el de los graves, el resto del equipo ya lo tenía. Y le contó precisamente al que vendía que lo había hecho para poner en práctica si era cierto eso de que "sabían lo que vendían".

Me mosquea, mucho... entiendo que su trabajo sea vender, pero que conste en vender presuponiendo que el cliente es imbécil, como consumidor me mosquea mucho. Y esto son sólo dos ejemplos, luego hay el experto que "es el que más sabe de toda la tienda", el experto que si necesitas una escoba te intentará vender una fregona con cafetera, el experto que se inventa los términos, el que no te entiende nada y se las ingenia para pasarle la pelota a otro, el experto que si necesitas una cosa te dará un sistutitivo similar (a mi, cuando pedí un pen-drive de 16GB intentaron convencerme de que por seguridad me comprara dos de 4GB y uno de 8GB... algo manejable...)... ¿Que todos los que intentan vender productos son esta clase de "expertos"? No. ¿Que es raro que en una tienda no haya por lo menos un individuo de alguna de esas características? Sí. O eso, o he tenido la mala suerte de ir siempre a tiendas que tienen en nómina a un vendemotos.

Imparcialidad y controversias

Un tema que siempre me ha hecho mucha gracia es la imparcialidad. Básicamente, porque parece que se exige en todo menos donde debería hacerse: los informativos y los periódicos. Es donde mejor se reflejan las dos Españas que hay: noticias contadas por la izquierda, noticias contradas por la derecha... Realmente lo más útil sería leerla en ambos y ver qué puntos tienen en común, ya que serían los únicos fiables.

Pero por ejemplo, cada vez que toco un tema en el blog, hay quien me suelta que eso será mi punto de vista. Y efectivamente. Lo he dicho hasta la saciedad: esto es un blog de opinión personal. ¿Que no estás de acuerdo? Vale, pero no esperes que me ponga de tu parte si no voy a estarlo. Es de lógica, creo yo. "Es que las cosas hay que contarlas desde un punto de vista neutro". Pero, ¿quién está contando aquí nada? Yo no soy un informativo, no presento un telediario. Yo hablo de cosas que ya deberían conocerse y sobre las cuales opino. Y aunque a veces pueda intentar verlo desde el otro punto de vista, nadie me obliga.

Además, ¿quien dicta cuando sí y cuándo no se ha de ser imparcial? Me temo que la respuesta es bastante simple a eso: la conveniencia. Tristemente es así: vamos a pedir imparcialidad cuando un tema no nos afecte, pero en cuanto nos mojemos, vamos a querer que se pongan de nuestro lado. Es cierto. Tiene mucho de malo, pero es una realidad, el ser humano es así.

También es un tema que afecta mucho a la moral, lo que para cada uno puede ser reprendible o no. Un buen ejemplo de este caso sería la pena de muerte: Imparcialmente, ¿prevalece que todas las personas somos iguales y tenemos derecho a la vida, o se debería considerar que si alguien ha matado tiene que perder ese derecho? Que nadie conteste. De verdad, lo he planteado como un ejemplo, y no quiero que se líe aquí el festival del insulto bajo la máscara del anonimato que otorga Internet.

Hay algo que he comprobado durante muchos años, y es que no se puede ser imparcial. Y creo que todo tiene que ver con el entorno global. No se nos educa "imparcialmente". No se nos enseña a tener un punto de vista neutro. El que haya nacido en una familia de derechas, en el 99% de los casos está claro que va a terminar venerando a Franco (aunque, imparcialmente, esa persona matara a 1.600.000 personas).

Y menos en España. Aquí no se habla, se discute a voces. Y el que más voces da, más razón tiene. Y no da su brazo a torcer. ¿Cómo pretendemos realmente llegar a un punto de imparcialidad en esas condiciones, si nunca tenemos la oportunidad de ver un ejemplo claro?