Pokémon GO: Primeros días y eso


Que ya tenía yo ganas de jugar a Pokémon GO. Casi un año ha pasado desde que Nintendo anunció un juego que me temía que iba a triunfar. Y tanto que sí. Demasiado. Demoníaco. En serio, hay gente que parece poseída por el juego. Pero no es para menos (al menos en lo que respecta a los que somos fans de la franquicia desde tiempos inmemoriales y no como los possers que han surgido por ir a la moda, qué manía les tengo...).

El juego plantea algo que cumple (en cierta forma) el sueño de muchos. Tener Pokémon en el mundo real. Aunque necesitamos un intermediario para poder verlos (el smartphone), la idea no podía ser más acertada. Si buscábamos un cambio en la forma de jugar a Pokémon, es esta: salir por narices a la calle con nuestro teléfono y vigilar la aparición de Pokémon salvajes, en base al tipo de zona en que estemos (lo que parea algunos puede ser una ventaja y para otros, una desventaja si estamos más limitados a la hora de movernos).

No me gusta mucho la escasa personalización del personaje (en las ediciones X e Y la personalización era bastante mayor), pero aún así, resulta un rato entretenido ir por la calle y de pronto ver en el mapa la proximidad de un Pidgeotto o un Eevee. Y poder atraparles, viendo con la cámara en el mundo real. Y por suerte, para olos que tenemos un pulso pa' robar panderetas, tenemos la opción de hacer la captura en un entorno más virtual, de forma que la pantalla no se mueve y facilita la captura. Buen punto.

Las Poképaradas son otro punto de interés en el juego. Para los que no nos sale de las narices pagar dinero real en un juego, y para incentivar además la búsqueda de Pokémon (o puede que primero sea para incentivar y luego para los que no pagamos), estas son puntos reales de (posible) interés, en el cual podremos abastecernos de Pokéballs, Pociones, Revivires, Huevos, etc. De usos ilimitados, se precisan 5 minutos entre uso y uso, pero por lo menos está bien saber que nunca nos vamos a quedar cortos de material (so pena que gastemos todo el arsenal en un Rattata y encima se nos escape). Aunque la forma de que aparezcan los objetos no me ha parecido la más intuitiva.

El tema de los Gimnasios es también curioso. En lugar de los NPC habituale, la gente puede conquistar y defender los gimnasios, también situados en puntos de la ciudad que pueden tener relevancia (estaciones de tren, parques...). Una buena forma de fomentar la competitividad (esperemos que sana), aunque no me termina de convencer el sistema de lucha.

Por cierto, como truco, siempre se puede aprovechar el transporte público para ir capturando más Pokémon. Lo probé y funcionaba bien (además, apuntando dentro del espacio cerrado del bus, se facilita también la captura)

¿Y qué decir de las anécdotas que llegan de todas partes? Gente encontrando cadáveres en lugar de Pokémon, un presentador del tiempo interrumpido por una compañera, o más recientemente la locura desatada en Central Park por atrapar un Vaporeon. Esto promete.

Por cierto, un punto que me he dado cuenta y no he sido el único, pero la época estival juega en contra de usar Pokémon Go correctamente. Cuando el teléfono se calienta demasiado, da algunos errores al lanzar la Pokéball o al intentar cargar la información (y objetos) de una Poképarada. Habrá que esperar a que pase el tiempo y ver si se arregla con la llegada del fresquete.

Faltan cosas, por supuesto, pero ya están en ello. El sistema de intercambio, muy necesario, llegará en una actualización. ¿Y qué hay de poder entrenar peleando contra los Pokémon salvajes como se ha hecho de siempre?

Cosas que me han gustado
  • Empezar sólo con la Primera Generación de Pokémon. Para los que empezamos hace años con los juegos originales, para seguir la estela. Nos lo merecemos.
  • La Geolocalización para atrapar Pokémon. Es el punto fuerte, que según dónde estemos, aparecen unos u otros. Puede parecer un contra, pero no lo considero como tal.
  • La organización para los Gimnasios en base a personas reales y no a NPC, aunque en combate se comporten como tal.
  • El sistema de Poképaradas, es otro punto fuerte del juego. Ya sea para prestar atención a cosas mundanas como a llevarnos a sitios que desconocíamos.
Cosas que no
  • La poca personalización del personaje.
  • Lo poco intuitivo que resulta usar las Poképaradas.
  • Los combates de Gimnasio son un caos.
  • ¿Cómo diantre se entrenan Pokémon? Veo mucha información al respecto pero de poco me ayuda.

En resumen, un nuevo entretenimiento para los fans de Pokémon. Aunque aún deben pulirse algunas cosas, me da que esto es sólo el comienzo. Es más social, más físico, y más innovador que los típicos juegos de GB/GBC/GBA/NDS/N3DS... pero qué diablos, voy a jugarlos igualmente. ¡Hazte con todos!

26-J


No me cabe en la cabeza. No. No me lo explico. ¿Soy el único que llevo cuatro años soportando una serie de recortes a cual más grande? ¿Unas subidas de impuestos que no iban a hacer? ¿Un recorte de libertades terribles más digna de una dictadura que de una democracia? Lo cual no es de extrañar, pues parece que en este país se añora el fascismo y la represión. Algo que para alguien que tiene las ideas más propias de este siglo, le da verdadero miedo.

Estos señores han estado robando como no se ha visto nunca y se han follado a la justicia sin ponerle vaselina, moviendo a los jueces como les ha convenido, utilizando la prensa en su beneficio propio, se la han estado chupando mutuamente para obtener una serie de beneficios que han jodido el pueblo. Y aún así, ese pueblo vuelve a darles su apoyo para que nos vuelvan a gobernar. ¿Nos hemos vuelto locos?

Realmente el problema no está ahí. Del todo. Hay que tener en cuenta una cosa. La participación ha sido bajísima. La gente deja de ir a votar. Pero los que dejan de ir a votar es la izquierda. La derecha no. La derecha acudió en masa este domingo para fichar. Para cumplir esa responsabilidad que parece que tienen para que España siga anclada en una época que debería haber muerto con la persona de la cual recibe nombre (pero no es así).

La abstención nos ha jodido. El problema en la izquierda es que tenemos a los "antisistema", que se niegan a participar. Algo que me parecería cojonudo, de no ser porque haciendo eso le están dando fuerzas a aquel que les jode la vida. En lugar de hacer el cambio desde dentro, participando, como si de una bacteria se tratasen, deciden... ¡no pelearlo! ¡Cómo vamos a cambiar nada así, almacantaros!

Lo de este país es de chiste... pero no tiene ni puta gracia.

Mis últimas cuatro lecturas

El problema cuando te haces un reto de lectura para un blog y dejas de publicar en ese blog mientras mantienes el ritmo de lectura es que al final tienes dos opciones: ponerte a publicar 4 entradas (que dejándolas programadas te ahorran pensar entradas nuevas por una o dos semanas, pero monopolizas el contenido) o dedicar una entrada a esos últimos libros que se has leído y te apetece presentar al público. Así que vamos a ello con esta segunda opción.

Y empezamos por uno de política. Dándome cuenta de que el año pasado no reseñé "Nadie es más que nadie", este sí hablo de "La jungla de los listos", del actual presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla. El político, al igual que hiciera en su anterior obra, Revilla se explaya en sus vivencias, en lo que ha visto, y en lo que opina del caos que se ha apoderado del país, señalando todo aquello que considera que se ha hecho mal.

Y me ha gustado bastante dicha lectura (exceptuando que no comparto con Revilla su opinión sobre lo que él llama "comunismo"). Le tengo bien valorado como político y es por estas cosas que cuenta que continúo así con él. Se equivocará, como todo el mundo, pero este libro es un "sin pelos en la lengua" como él sabe, para quien le guste y para quien no. Razón los que dicen que más políticos hacen falta en este país, y no nos iría mal. Por lo menos, Revilla parece no haberse aburguesado, leyendo lo que se lee en las páginas de sus libros.

Volviendo al género de la narrativa, también he leído en este tiempo "Maldito karma", del autor alemán David Safier. Aquí se nos presenta a Kim Lange, una mujer triunfadora, pero insatisfecha con su vida. Su triunfo no ha sido barato. Ha tenido que ir pisando a mucha gente para llegar donde está, llegando incluso a engañar a su marido en la noche que gana un premio. Casualidades de la vida, esa noche le cae un lavabo de una estación espacial rusa, y fallece, reencarnándose en hormiga. Buda le comunica que la única forma de reencarnarse en algo mejor es ir acumulando buen karma.

Lejos de lo surrealista que pueda sonarme el concepto del karma (o de que casualmente te caiga un lavabo espacial en la cabeza, lo típico...), es de las pocas novelas en las que he llegado a odiar a la protagonista. Bueno, más que llegar, fue una mala primera impresión que se fue acentuando con el paso de las páginas. Kim es una persona egoísta, y que le cuesta dejar de hacer las cosas pensando en ella misma y hacerlas por preocuparse por los demás (paradoja similar a la de la serie de televisión Me llamo Earl). Mejor me cae su amigo, Casanova, otra hormiga castigada con quien emprende la búsqueda de quemar el mal karma y tener una vida mejor que la de una hormiga.

Aunque todo sea dicho, me da curiosidad que [posible SPOILER] según Buda en el libro, al morir cada uno va al cielo correspondiente a sus creencias. Pensándolo en frío, molaría que fuera así, e ir a entrenar con Kaio del Norte.

Después me leí "Armada", de Ernest Cline. Creo que no me equivoco si afirmo que después de "Ready Player One" las expectativas sobre este libro eran demasiado elevadas. Fue una novela que le puso el listón tan alto que Cline no ha podido superarse. Ni igualarse. Lo que no implica que la historia no me haya gustado, a pesar de ello.

Zack Lightman es un estudiante a punto de graduarse que se pasa las horas en casa y en el trabajo jugando a "Armada", uno de los mejores juegos de lucha contra extraterrestres. Huérfano de padre (uno conspiranoico que afirmaba que todo lo que se nos había presentado sobre alienígenas, desde las "máquinas de marcianitos" hasta Star Wars o E.T.), empieza a preocuparse el día que ve una de las mismas naves contra las que se enfrenta en sus videojuegos en el cielo del mundo real.

Predecible en algunos aspectos, la novela no deja de ser entretenida. Otra historia sobre invasiones alienígenas pero que apetece leer, sobre todo por las referencias frikis que uno puede ir encontrando por el camino. Insisto, es más floja que "Ready Player One", pero incluso siendo así, me ha gustado.

Y el más reciente que llevo es "La hora de la verdad", de Jesús Cintora. Este me ha recordado mucho a otro que leí en 2015, "No estamos solos", del Gran Wyoming, por el estilo. Cintora nos presenta aquí una serie de conversaciones y charlas y puntos de vista sobre la situación del país. Revilla, Sor Lucía, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Alberto Garzón... Son sólo algunos de los ejemplos de los que Cintora comparte algún recuerdo con ellos y lo que opinan sobre la situación del país.

Quizá esperaba un poco más con en lo que respecta a las opiniones del propio Cintora (qué menos que un capítulo respondiendo él mismo a las preguntas que hacer a los invitados de su libro), pero siempre es interesante leer este tipo de "recopilaciones" de declaraciones, y cómo incluso considerando quién está en qué bando, cómo no todas las opiniones son las mismas. Por cierto, y esto lo añado para presumir, conocí a Cintora este año en la Feria del Libro y me cayó muy bien.

Pues eso ha sido todo. Por ahora. Tengo intención de seguir leyendo por mucho tiempo, ya que la lectura es el mejor de los placeres no carnales. ¡Hasta la próxima entrada!

"Groucho y yo" y "Camas"

Recientemente he leído un par de libros de Marx. Ojo, me refiero a Groucho Marx, no a Karl (aunque conseguí colarle la broma a uno por WhatsApp, era una oportunidad muy buena).

Y concretamente el primero fue Groucho y yo, una autobiografía del comediante. Una lectura divertida se mire por donde se mire.

Si bien es cierto que los orígenes de este hombre fueron más bien humildes, su forma de expresarse con respecto a aquella época, pasando por sus primeros pinos en el teatro, hasta la caída de la bolsa, o el éxito de su trabajo en Broadway, provocan más de una carcajada.

De ahí que nos encontremos pasajes divertidos, como con uno de sus primeros amores de infancia. Un problema con el dinero hizo que enviara a su cita a casa a pie en medio de una tormenta volviendo él en tranvía, haciendo notar lo curioso que después de ese día no le volviera a dirigir la palabra.

Podría enumerar unos cuantos pasajes más, pero es imposible resumirlo en condiciones provocando el mismo efecto de las palabras del actor. Es leerlo y reírlo. Los chistes explicados pierden la gracia, y no me parece justo quitar a nadie el placer de leer una de las autobiografías más curiosas que me he encontrado.

Y en el mismo orden de cosas, en cuestión de una hora escasa, leí Camas, un libro muy breve, también de Marx. Breve quiere decir 96 paginas en letra muy grande y ademas con fotos.

Fue su primera obra literaria, si puede recibir ese nombre. No porque esté mal, simplemente me ha parecido un monólogo sobre camas, realmente. Igual que al leer un libro de Luis Piedrahita, o algún recopilatorio de El club de la comedia, pero sólamente sobre camas, haciendo gala de su propio estilo.

Fueron unas lecturas entretenidas que me acompañaron en el mes de marzo, y ahora toca continuar.

...

Pero antes, unas citas célebres de este caballero.

«Debo confesar que nací a una edad muy temprana», del libro Groucho y yo.

«He pasado la mejor noche de mi vida, pero no ha sido ésta.»

«¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.»

«Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato», del libro Camas.

«Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho», felicitacion a un amigo, también aparece en Camas.

Espía de Dios

La penúltima lectura que he hecho (entiéndase que lo leí en febrero, pero ¿me habéis visto activo por el blog? Yo tampoco me he visto. Pues eso) es Espía de Dios, del autor español Juan Gómez-Jurado. Normalmente no me dejo llevar por nada relacionado con temas religiosos... pero no puedo resistirme a la novela... no se si definirla como novela negra o policíaca, pero en ambos casos, me daba la impresión de que me iba a gustar.

Y no podía ser para menos. Basada en el año 2005 tras la muerte de Karol Wojtyła, en la ciudad del Vaticano se va a reunir el cónclave para elegir al nuevo Papa... hasta que dos de los favoritos son asesinados de forma bastante macabra.

De esta manera, conocemos a la ispettora Paola Dicanti, psiquiatra criminóloga, quien debe llevar la investigación del caso. Algo muy dificultoso para ella, pues debe enfrentarse a las leyes internas del Vaticano, un mundo aparte de lo que se encuentra habitualmente en su Roma natal.

Por supuesto, una novela de este tipo no se puede concebir (al menos desde la aparición en el mundo de Sherlock Holmes) por una sola detective. Paola cuenta en su equipo con Maurizio Pontiero, subinspector a sus órdenes, y Carlo Boi, su jefe, con quien tuvo una noche de locura y posterior arrepentimiento. Sin embargo, más relevante que ellos resulta ser el padre Anthony Fowler (quien por algún motivo me le imagino como John Noble), quien conoce al causante de los crímenes cometidos y se convierte rápidamente en la ayuda que Paola necesita para poder meterse en la mente del asesino, explicándoles las circunstancias en que le conoció y qué le hizo ser como es.

Y es que el criminal (cuyo nombre voy a revelar, pues al fin y al cabo aparece tan al principio de la novela que no puedo considerarlo spoiler) Viktor Karoski es la pieza central de toda la novela. Todos los datos de su obscena vida (escándalos tapados por la Iglesia con mejor o peor resultado) se van entremezclando con transcripciones de sesiones de regresión que se le hicieron veinte años antes.

De esta forma, tenemos la persecución de un asesino lo bastante inteligente para burlar la Vigilanza del Vaticano entremezclada con datos de su pasado, así como la vida de una inspectora muy humana (rompiendo un poco el estereotipo de que los detectives son ensayos de misántropo).

Es un poco gore. La forma de matar de Karoski queda vista muy pronto, y su método no deja precisamente indiferente, así como los datos de su pasado. No es una novela para cualquiera, pues hay ciertos temas que pueden herir la sensibilidad de alguno. Gómez-Jurado no se ha valido de eufemismos para la redacción, pero una vez leída la novela y en retrospectiva, hacerlo hubiera hecho disminuir la calidad del relato.

Muy pronto va a caer la próxima review de libros. Esta vez, va a ser un análisis doble. Voy con dos libros de Groucho Marx: su biografía "Groucho y yo", que ya he leído; y su pequeño relato de "Camas", que creo que en un sólo día me lo voy a leer.

Titiriteros y tal

Intentaba contenerme para escribir sobre el tema. Ha sido como "Un artículo... otro mas... Joder... ¿en serio? Me cago en la..." y llega el punto en que mi cuerpo me pide escribir tanto como respirar o como escuchar música en transporte público.

Me enteré del tema porque vi por Twitter algo sobre "titiriteros etarras contratados por Podemos". Recuperado del shock, porque semejante titular me recordaba a la famosa relación entre Podemos-ETA-Cup-Maduro, tenía dos opciones: ponerme a soltar bilis por Twitter maldiciendo a estos anarcochavistas revolucionarios, o informarme debidamente. Una pequeña búsqueda en Google al menos. Y decidí hacer eso, que era lo inteligente.

Pese a que la noticia estaba tan fresca que sólo los medios controlados por la derecha (o de ideología de la misma, que para el caso...) se habían hecho eco de la noticia, pude entender de lo que iba la vaina después de cotejar la información.
  1. Los titiriteros no eran etarras; no tienen relación con ellos, y en ningún momento de la obra se hacía enaltecimiento.
  2. La obra, por el contexto, no estaba originalmente destinada para niños. Fue un patinazo a la hora de programar la función.
  3. La derecha, una vez más, aprovechaba para intentar adoctrinar a la gente. Lo han logrado, una vez más.
«A mi me gustaba que hubiera censores. Ojalá volvieran, porque por lo menos le tendría localizado. El estaría allí y yo intentaría esquivarlo de alguna manera. Uno. Yo contra lo que no puedo es contra lo que se ha convertido España: un país de cincuenta millones de censores».
Grandes palabras de Miguel Lago. Me cuestiono si alguien que fue a la obra en cuestión la llegó a entender. Los niños, seguramente no. Los padres, parece que tampoco. Es curioso, porque la misma obra ya se había presentado con anterioridad, y no se había liado esto. Bueno, pues la obra de teatro era una sátira. Como muchos han demostrado ignorar lo que es esto, acudamos al diccionario de la RAE:

1. f. Composición en verso o prosa cuyo objeto es censurar o ridiculizar a alguien o algo.
2. f. Discurso o dicho agudo, picante y mordaz, dirigido a censurar o ridiculizar.

La obra era una sátira. Muy resumidamente (que no voy a ir ahora de experto), La Bruja y Don Cristóbal narra la historia de "La Bruja", cuya vida es interrumpida por el legítimo poseedor de su piso, que quiere aprovecharse de la situación y abusar sexualmente de ella. La Bruja le mata, pero queda embarazada, nace un crío, la monja intenta llevárselo, se repite la historia que con el propietario... Etc. Según el mismo sindicato de uno de los actores, "la obra está protagonizada por una bruja, que representa a las personas de mala fama pública, y que se ve en la situación de enfrentarse a los cuatro poderes que rigen la sociedad, esto es, la Propiedad, la Religión, la Fuerza del Estado y la Ley". Más detalles, aquí.

Y el que no sea capaz de entender eso tiene un problema serio. Te puede gustar, en cuyo caso, me alegro; y te puede no gustar, en cuyo caso, te jodes. Si no es plato de tu gusto, no lo pruebes. Es obvio el tipo de público al que va dirigida. En su gran mayoría, para gente de izquierdas, que sea capaz de entenderlas. O por lo menos, a la gente que le gusta el humor negro. Pero si no, tienes muchas otras opciones de ocio: la zarzuela, un concierto de Perales, o un paseo por el parque. Deja en paz la puta obra de teatro.

"Es que han hecho enaltecimiento del terrorismo de ETA", sigue la gente erre que erre. Otra mentira. La pancartita famosa que sale en la obra que nadie ha visto pero todo el mundo critica sin tener ni puta idea, era colocada por un policía para preparar un montaje contra la bruja. Volvemos a lo de antes: sátira, parodia y un poco de denuncia social, ya de paso.

Es realmente curioso que a los que mas se les llena la boca con esa acusación eran los que, hace unos meses, en plena concentración de Podemos en Sol, pedían poner ahí una bomba. Atención, ironía a continuación, proceda con cautela: Obviamente, no usaron marionetas para decirlo, así que no hay enaltecimiento de terrorismo ninguno. < Ahí termina la parte irónica.

Al final siempre me termino riendo, porque siempre veo lo mismo: la derecha tiene derecho a hacer y decir lo que le venga en gana, por esa moralidad superior que se han sacado de a saber dónde y que les confiere omnisciencia y omnipotencia ante todo. Por la gracia de Dios, no faltaba más. << Aquí he ido a pillar: esto también era ironía y no he avisado.

¿Espectáculo para niños? No (avisado por la propia compañía, de hecho). ¿Espectáculo de mal gusto? Quizá. Pero, ¿motivo de cárcel? En absoluto. Por cierto, para todos los que leen lo que les interesa sin ir más allá, o quedarse en el titular, aquí les dejo con uno: "Los titiriteros de Carmena también lo fueron con Ana Botella". Y el pie del mismo: "Títeres desde abajo ya interpretó la obra La Bruja y Don Cristóbal. A cada cerdo le llega su San Martín en enero en Granada sin generar polémica".

El canto del cuco

Hay libros que merecen una segunda oportunidad. Allá por 2014 ya comenté mi intención de leerme esta novela. Intención. Y lo cierto es que me puse manos a la obra en su día con dicha lectura. Pero me pareció tan soso que tuve que abandonarlo.

Hasta este año, que decidí intentar de nuevo sumergirme en las páginas de El canto del cuco, de Robert Galbraith (también conocido como J. K. Rowling).

Había leído comentarios que lo ponían por las nubes, incluso antes de que se supiera quién era la verdadera autora del libro. Muchas críticas aseguraban que era mejor que la mediocre "Una vacante imprevista". Bueno, pues tengo que estar en desacuerdo con toda esa gente. Para mi, esa primera novela fuera del mundo mágico de Harry Potter le da mil vueltas a esta primera incursión de Rowling en la novela negra. La primera impresión fue de decepción absoluta. La mujer que tantas horas de buena lectura (y relectura) me había dado había escrito... esto.

La novela no conseguía llamarme la atención. Ni sus protagonistas, ni los secundarios, ni la trama... Absolutamente nada cuando, de hecho, la premisa me parecía bastante buena.
Una fría noche de invierno, la famosa modelo Lula Landry cae por el balcón de su casa. Cuando la policía decide que se trata de suicidio, el hermano de Lula contrata los servicios del detective privado Cormoran Strike, veterano (y herido) de guerra, que no pasa por su mejor momento profesional y personal, que ademas debe lidiar con Robin, su nueva secretaria temporal.
Pues aquello que tan bonito me parecía se iba apagando a cada página que pasaba... Por lo que decidí pasar del libro y volver a retomarlo en algún otro momento. No descarto que quizá, el haberme esperado algo al estilo de Sherlock Holmes (adaptaciones televisivas aparte) fue lo que me hizo desinflarme.

Pero tras haberme leído la novela, tengo que decirlo. Me gusta. Sin más. No es lo mejor que he leído, no coincido con la crítica general sobre lo genial que es o no, pero me da igual. Al final, me ha gustado.

He conseguido encontrarle su punto a Cormoran Strike. Su método de trabajar no deja de ser... mundano. Quizá de ahí mi falta de interés inicial, pero es posible que esta novela sea bastante realista en ese sentido. Un detective no lidia con grandes aventuras insondables y encuentra pistas a cada paso, sino que debe ir interrogando, con paciencia y enfrentándose al ser humano en su más puro esplendor.

Y la trama se ha ido resolviendo con bastante soltura. Pese a que al principio los nombres de los personajes ni me llamaban (lo que complicaba aún más enterarme de algo), no dejan de mostrar las diferentes versiones de la misma historia, y cómo pueden influir los detalles. Aunque del mismo modo, hay algo que no me gusta de los interrogatorios que se van sucediendo a lo largo de la novela. "Puta", "zorra", "joder", son los términos que más se repiten a lo largo de los mismos, dichos por, creo recordar, todos los interrogados. Quizá tiene algo que ver con la traducción que se haya realizado de la obra, pero hace que los secundarios se parezcan demasiado. Como si ninguno tuviera rasgos distintivos (y es que el modo de expresarse para mí es más único que las ropas que llevaran o sus gestos).

También un punto positivo de lleva Robin, la ayudante de Strike recién contratada. La mujer tiene cierta fascinación por el mundo detectivesco, y me veo un poco reflejado en ella al ver que no todo es como lo pintan en las películas. Sherlock Holmes estaría basado en alguien real, pero nuevamente, la realidad siempre es más plana.

Y al final consiguió engancharme especialmente en sus páginas finales, cuando dan sentido a toda la historia (en un sorprendente monólogo) con su consecuente cierre y epílogo.

¿Me ha gustado? Sí. ¿Daré una oportunidad a El gusano de seda, secuela de esta novela? Es posible, pero no inmediatamente. Tengo otros libros en la lista de pendientes que iré revisando. Aún así, a lo que daré oportunidad seguro es a la adaptación a la pequeña pantalla de la que se ha hablado.

Reto libros 2016

Comienzo el año una vez más con el reto de lectura. Leer 12 libros antes de que acabe el año. Bastante satisfecho con el resultado del año anterior, que logré completarlo. Este no puedo ser menos.



13/13* libros. 100%
¡¡COMPLETED!!
 
1. El canto del cuco
2. Espía de Dios 
3. Groucho y yo*
4. Camas*
5. La jungla de los listos
6. Maldito karma
7. Armada
8. La hora de la verdad 
9. Nano  
10. Harry Potter y el legado maldito
11. V de Vendetta
12. Mr. Holmes
13 . El trío de la dama negra 

Y para quien guste unirse, el código fuente para su blog. Para cambiar el porcentaje, modificar el "width" del segundo "div" del código.



¡A leer! ¡Y Feliz Año Nuevo!

*Dado que reseñé "Camas" al mismo tiempo que "Groucho y yo", siendo el primero de 96 páginas, añado un libro más a la lista, siendo 13 los que deberé leer. 4/4/16

Top-10 Lo más leído en el blog del 2015


Un año más, repasando el top de las entradas del año que más lecturas han tenido.

0. "Ou may god" (11) - Eustaquio Ramal Ware
1. Sybiliam
2. Machismo
3. El desnudo
4. Mortadelo y Filemón
5. Nueva vida, nuevos problemas (I)
6. Nueva vida, nuevos problemas (V)
7. Me miraron raro cuando dije que iría a ver 'Del revés'
8. Feliz Día del Libro (strikes back)
9. Érase un empresario
10. Nueva vida, nuevos problemas (III)

Sólo me resta desearos una feliz entrada de año ;)

editado: Acabo de darme cuenta de que el capítulo 11 de "Ouy may god" ha desbancado el que era el post más leído de 2015, de forma que actualizo la lista "chapuceramente", dejando los 10 anteriores como estaban, y añadiendo en la cumbre ese "0".