Llevaba tiempo sin actualizar los libros que leo, pero he tenido una época bastante ajetreada. Por lo menos me alegra decir que el libro séptimo de mi reto sea a su vez el que leo en el séptimo mes.
Leí La cúpula. Leí Carrie. Y empecé Cell con la esperanza de disfrutar de una lectura igual de buena. Lamentablemente, creo que este libro es el que demuestra que hasta un genio como King tiene sus fallos. Ojo, que van spoilers.
Y es que esperaba bastante más de esta novela de 2006, en la que se nos presenta a Clayton "Clay" Riddell, un novelista gráfico de Maine, que, justo el día que consigue un buen contrato para trabajar, observa ante sus ojos el comienzo de El Pulso: todo aquel que responde a una llama telefónica cae víctima de la demencia y de impulsos asesinos. En su intento por ponerse a salvo en primera instancia conoce a Tom McCourt y Alice Maxwell, con quienes intentará sobrevivir a los ataques diurnos de "los chiflados telefónicos". La gente normal ya sólo puede desplazarse de noche de forma segura... o casi.
De esta forma, lo que parece una aventura de supervivencia zombi se cuela en una trama con muchos altibajos. Al principio me enganchaba, cuando se trataba de vivir esquivando a los chiflados, pero de ahí termina divagando a una trama lenta, mientras observan el lento cambio de estas no-personas, que empiezan a moverse en rebaños por el día, y escuchan música con equipos que, por algún motivo, aún funcionan.
El libro recupera parte de su intensidad (y debo recalcar que parte) cuando (después de encontrar a un chaval llamado Jordan y al director de la escuela de este), los telefónicos, como se les empieza a llamar, empiezan a desarrollar poderes telequinéticos, así como una especie de conciencia global, que sin embargo no llega a engancharme tanto como me hubiera gustado. Visiones, ser controlados por los seres... Clay lucha contra todo eso en la búsqueda de su hijo, Johnny, y su mujer, Sharon.
Y no tengo mucho que reseñar del libro. Se me ha hecho largo. Muy largo. Tanto que tenía la lectura a medias desde hacía tiempo y decidí ponerme las pilas por lo menos para ver cómo terminaba, obligándome en varias ocasiones a hacer un poco de lectura en diagonal. Creo que el libro, por lo general, está bastante bien valorado, pero desde luego, no es mi lectura favorita del autor. Tiene su estilo narrativo, pero es la narración en sí, los hechos que ocurren que no me llegan a enganchar tanto como las obras anteriores de King que me he leído.
Por lo pronto, voy a hacer una pausa con este autor. Empiezo ahora con la lectura de 1984, de George Orwell. Espero terminármelo en agosto. ¿Seré capaz?
300




300 entradas. Casi nada. Fue hace 5 años y un mes cuando reabrí mi blog por vez tercera (por cosas que explico en la entrada de por aquel entonces) y desde entonces he dedicado un total de 300 textos a hablar y contar lo que me ha venido en gana, básicamente. Intentando mantener un ritmo más o menos constante (que, admitámoslo, me ha salido como el culo) en las publicaciones, llego hasta aquí...
.. y sigo, por supuesto. Ahora que he añadido a una fémina a mi elenco de "monigotes" (no es coña que aún no tenga nombre: admito sugerencias, y que se tiña el pelo; y la forma en que he dibujado sus pechos será corregida, lo prometo), pero por supuesto siempre en situaciones relacionadas con el tema a tratar. Y continuar con la publicación de "Nueva vida, nuevos problemas", que ya estoy escribiendo el séptimo capítulo, y espero que os guste.
Pues nada. Gracias por aguantarme hasta hoy. Y lo que os queda, majetes.
Madrid V.O.
Nada, hoyga. Que eso del cambio se nos resiste. O que la gente está habituada a "que las cosas cambien para que nada cambie", que en cuanto hay novedades salen las trompetas anticomunistas, antiJedis, y antítesis. Y por eso mismo, ni un día duró la polémica con la apertura de MadridVO, una web/blog del Ayuntamiento de Madrid, en la que irán señalando versión de las noticias de la prensa, corrigiendo o desmintiendo aquellas que consideran erróneas, falsas o incompletas.
Es posible que "Madrid Versión Original" no sea el nombre más apropiado. Quizá peca de confianza en el nombre. Que no en la intención. Que un Ayuntamiento aproveche la tecnología para hacer difundir su palabra (con hechos, no con opiniones) es un paso que debería hacerse en cada municipio. Pues voy a empezar por ´la pregunta básica elemental: ¿qué habría pasado si la webla hubiera hecho PP-PSOE? Nada. Absolutamente nada.
Pero "lo han hecho los rojos, los totalitarios, los nuevos que no saben hacer las cosas". Y la prensa, muy orgullosa ella, de la manita de toda la oposición, a por ellos. A nadie le importa que la Unión Europea tenga el suyo. Lo que importa es machacar a los actuales mandatarios del Ayuntamiento madrileño, que no hacen las cosas como Dios manda.
Zona F.A.Q.
¿Debe un organismo público rectificar las noticias por medio de un blog?
Por supuesto que no. Deben hacerlo en un rinconcito de los periódicos. O no siquiera. Que el periódico dedique una línea para decir "Nos hemos equivocado. Venezuela".
¿Debe un organismo público montar un blog con tecnología WordPress?
Tampoco. Deben sacar un concurso público para ver qué diseñador jeta les hace el presupuesto más inflado para llevarse, tanto el organismo como el diseñador, una suma sustanciosa pa' la saca.
¿Es democrático que un organismo público conteste a las informaciones erróneas de la prensa mediante una web?
Ni de coña. Lo demócrata es poseer la prensa escrita, así como los telediarios. Y una web propia es populista. ¡Como este blog! ¡Podemita! ¡Chavista! ¡Comunazi!
Se han dicho verdaderas barbaridades de esta web. Comparaciones absurdas con los métodos de los regímenes totalitarios para difundir la palabra de los altos mandatarios. Ni que fuera el Arriba.Repito: "versión original" puede ser un poco prepotente. Pero no se desencamina: es una versión. La que da el propio Ayuntamiento. Punto. Contraste de información. ¿Qué hay de malo en eso?
Personalmente creo que esto no es sino un intento más de atacar a un nuevo equipo de gobierno municipal contra el que no tienen ninguna prueba sólida en contra. Una pena.
¿Qué tiene el verano?
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| Sí, hago copy-paste de mi avatar. ¿Qué pasa? No se dibujar, ¿recordáis? |
Y no solo eso. "El día es más largo y se puede aprovechar más el tiempo". ¡Y una mierda gorda! ¿Qué aprovechar? ¡Si por la tarde no hay quien salga! Es el momento "me quedo en casa viendo la tele hasta que se pueda salir a la calle". Mucho el día así no se aprovecha. Como mucho, se aprovecha la tarde-noche, y eso cuando estás desocupado. Cuando tienes trabajo, cuando la gente está de jolgorio y jarana, toca acostarse temprano, que toca madrugar.
¿Qué más tiene el verano? La gente. Yo concretamente que vivo en un bloque, tengo a mis vecinos, que parece que no se quieren ir de vacaciones. Y con la ventana abierta... si en invierno normalmente gritan, ahora es como si les tuviera al lado. ¿No les podría aguantar la familia en su pueblo? O darles una afonía o algo... Y ya de paso, joderle los altavoces al mamón que, al intentar dormir, pone su coche bajo tu ventana, a todo volúmen de
Por no hablar de que el calor elimina las ganas de hacer cualquier cosa. Incluso de hablar. ¿Cuántas veces al día se comenta el calor que hace? ¡Si no me lo dicen siete personas al día salgo a la calle en abrigo por si las moscas! (
Otro problema de estos del verano: los mosquitos. Esos bichos descendientes de banqueros, que te pican y te dejan una marca que más te vale no rascarte por muchas ganas que tengas. Y las moscas cojoneras, y esa gran fauna que representa la época actual (¿qué tal las medusas por la playa?).
El veano es la época de los ventiladores y los aires acondicionados. Unos grandes inventos... El primero, que se limita a mover el aire, y enfría poco, y el segundo, que sí enfría y puede costar más de un dolor de garganta. Al igual que todas esas comidas frías que hay ahora. Que sí, que hay que combatir el calor, pero llega el punto en el que pasa factura cuellil.
O que nos pasamos el día bebiendo. Venga a tomar agua y agua. Y a sudar. Y a beber más. Y al baño para echar todo ese agua que hemos bebido. Y vuelta a empezar el ciclo. ¿Merece la pena? "Para eso es mejor la cerveza". Ya, porque eso no lo meas, ¿no? Lo retienes, no te j...
Y qué hay de esa sensacion al pisar la calle y sentir que te sobra la ropa. Que el nudismo no está del todo bien visto aún, hay sitios donde multan y todo, por mucho que nos apetezca arrancarnos hasta la piel porque es insoportable este tiempo.
Yo soy y seré proinvierno siempre. Prefiero arroparme por el frio que no poder quitarme nada de ropa. Prefiero tomarme un buen cocido a una ensaladilla rusa. Prefiero moverme a hacer cosas a las cuatro de la tarde que pasármela sin hacer nada porque esté sin ánimos. Prefiero tener la casa cerrada e intentar ignorar a mis "amados" vecinos. Prefiero una estufa, que caldea la habitación, a un ventilador que da "hasta donde llegue la corriente". Y prefiero que haga frío antes que calor para evitar el efecto invernadero.
Los límites del humor... y otros límites
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| Ya me curro las viñetas en el Paint y todo. #Crack |
Han pasado varios días desde el escándalo de Zapata. Errare humanum est. Dimitió de su cargo, ya que la sociedad prácticamente ha terminado pidiendo su cabeza sobre la mesa por las aberraciones que publicó. ¿Cómo es posible que un tío se supone progresista publique unos chistes de semejante mal gusto, tan ofensivos, tan asquerosos, verdad? O al menos, es una de las opiniones, ya que este caso, creo que puedo afirmar que no ha dejado indiferente a nadie.
No voy a justificar los chistes. Quiero empezar hablando de contexto. ¿Qué es el contexto? La situación y condiciones en que se dice o se hace algo. ¿Podemos comparar un "Qué cabrón estás hecho" dicho entre colegas, con un "Qué cabrón está hecho" cuando oímos que el concejal Tal Ycual se llevó taitantos millones por aprobar la venta de suelo público? ¿Podemos comparar un robo realizado por una persona en paro para alimentar a sus hijos, con un robo para llevarse varios millones a un paraíso fiscal en Suiza?
Pues bien, el contexto, que todos los detractores de Zapata se han pasado por el Arco del Triunfo (por aquello de ahorrarme alusiones a los testículos) era el contexto en el que iban. Para empezar, entrecomillados. Uno de los múltiples usos de las comillas es el tono sarcástico. O incluso, una cita. En este caso, hubo un poco de cada: Zapta estaba debatiendo con Gabilondo, precisamente sobre este tipo de humor (Hola, Sheldon Cooper, soy Coco y vamos a aprender a distinguir el sarcasmo de un tono serio) (← ¿este comentario podría ser tachado de humor negro?).
¿Es lo mismo hacer un chiste sobre negros si eres negro, que si eres blanco -y racista-? ¿Es lo mismo que un gay cuente un chiste de gays, a que lo haga un homófobo? O si a un judío le da por contar un chiste del Holocausto, ¿es lo mismo a que si lo hace un
También debemos darnos cuenta de una cosa: los tuits fueron publicados hace 4 años. 4 años, que se dice pronto. Es el tiempo entre dos Olimpiadas, el tiempo promedio de las pausas publicitarias de Antena 3. Se vieron en su momento, y en ese momento, Twitter respiraba tranquilo, no se dijo una voz más alta que la otra, y la vida continuó en paz y armonía con la crisis económica. Pero de pronto, a este señor le ponen un cargo de concejal, y se lía parda (por aquello de usar un lenguaje coloquial).
Creo que el único error que se le puede atribuir a Zapata, en mi opinión, fue borrar la cuenta cuando los medios se hicieron eco de estos polémicos tuits. Hizo bien en asumir la culpa, incluso en presentar su dimisión, que era lo que pedía el pueblo (no olvidemos que el político debe cumplir la voluntad del pueblo, y no al revés). Pero personalmente no habría eliminado ni los tuits ni la cuenta: es un error, debe quedarse y ser asumido. Pero tampoco era plan de que la gente se cebara tanto con él.
Como decía, prácticamente han pedido su cabeza, en bandeja de plata. Zapata se disculpó, etc., incluso telefoneó al padre de Marta del Castillo, la joven desaparecida hace varios años, siendo ella una de las personas agraviadas por el texto, por si se había ofendido. Y el señor aceptó las disculpas.
¿Por qué "Por si se había ofendido"? Porque no se ha ofendido todo el mundo. Hay gente que directamente se habrá reído con los tuits, y también hay gente que dice que no ha sido para tanto. Pero el caso más particular ha sido el de Irene Villa. Conocida víctima del terrorismo, publicaba en su columna del periódico lo siguiente:
Jamás me sentí ofendida ni aludida por esos chistes que me consta que han hecho más daño a la dignidad de todo el país, que a los propios protagonistas. Lo que de verdad me duele en el alma son los insultos, amenazas que están sufriendo los propios políticos que, sin haber empezado apenas su labor, son ultrajados de una forma tan antihumanitaria, injusta e incluso demente [...].Un sonoro aplauso, por favor, y esto sí que va sin humores. Es loable que se tome con ese sentido del humor los chistes. Puede ser también porque debe tener los chistes sobre ella más que conocidos (y, según dice ella misma, en ese arma peligrosa que es Twitter, su chiste favorito es el que dice que es una mujer explosiva; desconozco si es cierto o si fue para quitar hierro al asunto, pero lo afirmó).
Los límites del humor, con lo que cada uno estamos dispuestos (o incluso sin saberlo, nos terminamos riendo de ello) lo marcamos nosotros mismos. Cada uno tiene us límites, y al igual que nuestras ideas políticas, convicciones religiosas, o cualquier cosa que dependa del libre albedrío u opinión, no es imponible a los demás. No se puede hacer esa caza de brujas. La vida ya es demasiado seria como para no poder tener un poco de humor. Por algo es humor: pretende hacer gracia. A costa de unas cosas o de otras. Pide que no te cuenten un chiste, pero no se lo impidas oír a otros.
Es más, lo ejemplos más claros lo tenemos en televisión. 'The Big Bang Theory' o 'Silicon Valley' juegan con tópicos de los nerds (problemas sociales, con las chicas, fanatismo por su mundo). 'Aída' hacía un montón de chistes racistas a base de Mauricio Colmenero (Mariano Peña). La actual 'Anclados' se ha puesto a hacer chistes sobre los gitanos (lo que, todo sea dicho, les ha costado una queja). ¿Y qué hay de 'Gym Tony', en el que Nieves (Mariam Hernández) maltrata física y verbalmente a su pareja Chema (Gerald B. Filmore)? Que lo hicieran a la inversa, a ver qué ocurría. O con el scketch de "Mi marido me pega", de Martes y Trece, considerados por muchos el mejor dúo cómico de este país (opinión de la cual discrepo, pero bueno...).
Está claro que la libertad de expresión es un castillo en el aire (y más ahora que en julio se aprueba, si no hay marcha atrás, la famosa Ley Mordaza), y el humor, hay que sostenerlo con pinzas.
Pero ahora, ¿qué ocurre con los límites? No del humor, los generales. Me explico.
Me repito por tercera vez: muchos han pedido la cabeza de Zapata por los tuits. Zapata renunció. Ahora, ¿qué ocurre con toda la gente que publica tuits, que suelta vilipendios, que se comportan de manera deleznable? Hablo de gente que afirma que "a los arquitectos habría que matarlos"; hablo de gente que dice que "Pablo Iglesias se merece dos tiros en la nuca"; hablo de gente patriota que cuando hay manifestación de Podemos afirman y reafirman que habría que aprovechar para bombardear la plaza; hablo de gente que está en contra de las protestas, salvo que sea para ponerte en la puerta de una clínica para abortar; hablo de gente que se le llena la boca definiendo a todos los que difieren de sus opiniones con palabras como "Cuba", "Venezuela", "ETA", "chavismo", "bolivariano", y demás términos en connotación peyorativa; hablo de gente que ha soltado citas célebres como "¿Y tú casada con un negro? No sé qué es peor.", "Las leyes son como las mujeres, están para volarlas.", o "Metes a un moro, un negro y un gintano en el coche. ¿Quién lo conduce? La policía".
Contra esta gente no se han publicado portadas. Contra esta gente no se han abierto procesos legales. Esta gente no ha dimitido de su cargo. Esa gente se permite soltar todas esas cosas, sin si quiera un contexto humorístico (diréis "La última cita era un chiste"; sí, contado por uno de las Nuevas deGeneraciones: es el mismo caso que el de un nazi contando chistes de judíos). Esa gente se cree (o se debe creer) con una moral superior que les permite juzgar qué es correcto y qué no sin molestarse en hacer primero autocrítica, cuyos valores morales parecen desaparecidos.
La culpa no es de ellos, claro. Es de la sociedad, que les defiende. O se calla. Y de la prensa, todo sea dicho, que pasan de puntillas cuando una noticia negativa afecta a sus amigos, y disparan toda su tralla contra los bandos contrarios. ¿Es normal acaso que, unos días después de esa noticia, se publicara otra que en resumidas cuentas dice que "La nueva presidenta del Parlamento navarro bebió una vez cerveza y además a morro del grifo"? ¿Eso acaso es noticia? ¿Resulta relevante? ¡Parece una coña de El Mundo Today y lo ponen como periodismo, sólo porque es una anécdota real! Claro, una foto de su Twitter, de hace año... De aquí a poco, "Twitter es terrorismo", en las portadas de los "grandes" periódicos de la nación.
Todo esto tiene su aquel, claro. Las últimas elecciones han sido el comienzo del cambio. Gente, que en su día dijeron "Si tanto se quejan, que se presenten a las elecciones", ahora que lo han hecho tienen miedo. Es gente que ha vivido en la realidad, no en el mundo de ficción, fantasía, de la casa de gominola en la calle de la piruleta, con la que el "chollo" que tenían antes, se acaba. De ahí que, mientras los grupos tradicionales han sido salpicados pos escándalos de corrupción, desfalco, etc., intentan manchar la imagen de sus rivales por motivos como "comprar camisas en Alcampo", "tuitear", "beber a morro de un grifo de birra" o "ir al Ayuntamiento en una bicicleta de hace quince años". Irónicamente, esa es la imagen que se podía tener de ellos: de gente normal que hace esas cosas normales. La gente normal no se gasta diez mil euros en una camisa, o tienen coche oficial. Se quiere política real con gente real, y eso se está consiguiendo. La lucha, ya hemos visto hacia dónde torna: a intentar una vez más que nos distanciemos de los grupos políticos, de que la gente deje de creer en ellos por pecata minuta, mientras los de siempre esperan a que sus propios delitos expiren.
Así que desde aquí animo a la gente a contar el chiste más vulgar y zafio que se sepan; a beber a morro no del grifo, sino del propio barril; a comprar la ropa en Alcampo, o en el mercadillo; a que intentemos reirnos con cosas que a priori no nos pueden hacer gracia; a disfrutar nuestros derechos sin pisotear los de los demás; y a pasar un rato entretenido, que la vida ya nos la joden bastante como para jodernos entre nosotros.
Los más reciente sobre la piratería
Resolución firme: Administrar una web de enlaces sigue sin ser delito en España pese a la sentencia Svensson del TJUE http://t.co/6b2PaogpQO
— David Bravo (@dbravo) June 11, 2015
Parece que por más intentos de la industria, las webs de enlaces siguen sin ser delito. Alguno maldecirá por lo bajini (o lo altini), ya que esta nueva resolución implicaría que SeriesLy no hubiera tenido que cerrar los enlaces.Como siempre, no todo el mundo está de acuerdo con esta resolución. Desconozco si Antonio Resines conocía esta noticia antes o después de sus recientes declaraciones. Resines (Amanece que no es poco, Los Serrano...) ha dicho recientemente que la solución pasa por cortar la conexión a Internet a quienes descargan contenidos ilegalmente. Con un par de huevos. Es algo tan racional como "a quien robe una barra de pan le cortamos la mano". Decía también el actor que el problema es que "nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato".
En parte es cierto. Es innegable que, en estos casos, sería la caída de las empresas de telefonía: cortar la conexión a internet supondría la desaparición del ADSL y la fibra óptica en este país. Pero incluso desde los inicios de la aplicación, cuando se dieran los primeros casos. Sin descargas, internet se queda para mirar el correo, unas búsquedas en Google, y poco más: en resumen, nada que necesite gran velocidad. ¿Para qué voy a gastar dinero en fibra óptica si no puedo dar rienda suelta a la banda ancha? Todavía la gente que juegue online tiene la excusa para mantenerlo, pero no es una cuota de mercado tan grande como "banda ancha para todos".
Algunas operadoras toman ciertas medidas (por ejemplo, capar el acceso a webs como ThePirateBay). Aunque seguramente esto también lo considera ineficiente. Claro, lo mejor sería poder pagar por los contenidos y acceder a ellos legalmente. Y no lo digo con sarcasmo. Pero tenemos ciertos problemas para eso.
El problema es el de siempre: querer vivir toda la vida de un producto. Pretender ganar dinero con cada copia física de una película. E insistir en que "cada descarga es una venta menos". Es ridículo. Es decir, si yo pago por ver una película en el cine (que lo hago)... ¿por qué si luego quiero una copia para mi la tengo que volver a pagar? ¿Gastos de distribución, etc.? Paso. Yo quiero una copia digital, para almacenar en mi disco duro. Y si me vas a vender una copia física, dame un incentivo extra para ello. Que ya existen: las ediciones de coleccionista. Son caras, sin duda, pero hay gente que las compra porque les gustan (y se lo pueden permitir), pero no es lo mismo comprar eso que desembolsar 20 euros por un cacho de plástico con la película grabada.
Otro tanto ocurriría con las reposiciones de series. Hay productos que se repiten hasta la saciedad en televisión, en lugar de llenar esas franjas con contenido nuevo, y nuevo y nuevo. Todo reposición, con sus anuncios incluídos (un pago indirecto, al fin y al cabo). Pero como se te ocurra descargar la serie para verla en un momento más oportuno para tí, ya la tenemos liada (gran ejemplo, Friends; en EEUU están amonestando con 20$ a la gente que se la descarga ilegalmente, cuando por "vía legal" en televisión ya no hay manera de verla). Claro, los derechos de autor parece que tienen que ser eternos. Esto es igual de aplicable a la inductria de la música. ¿A que suena ridículo tener que pagar por cada vez que escuchamos una canción? Se acaba antes haciendo un pago único por esa canción.
Y tanto los actores como los cantantes tienen un elemento común. El único elemento por el que sí hay que pagar cada vez: el directo. Una obra de teatro, o un concierto. Ahí se paga no solo por la obra en sí, sino por todo el trabajo realizado ese día. Y en el siguiente, por el trabajo del día siguiente. Y así un día, y otro, y otro. Son trabajos más esforzados, que obligan a mantenerse en movimiento. No quiero decir que hacer una serie o una película, o que los ensayos para grabar un CD sean poca cosa. Pero ahí, el resultado final es perpetuo. Es el mismo. Una canción de un CD suena igual hoy que mañana. Un actor dirá la misma frase con la misma intensidad si me veo la película hoy o en un mes. Pero una obra de teatro y un concierto tienen una magia plus, no hay nunca dos iguales, y ahí sí se paga. Y eso es inpirateable.
Es por ahí por donde pasa la solución a la piratería. Internet deja los contenidos más accesibles a la mano de todos. Hay formas de hacer negocio legal mediante las plataformas (televisión inteligente de las operadoras, o negocios tipo Netflix, que pronto llegará a nuestras fronteras -a buenas horas, mangas verdes-), pero seguir pagando por cada copia que se haga de una obra es cosa del pasado, y está destinado a desaparecer. El mundo se mueve, avanza, y si el oficio de escribano murió dejando paso a la imprenta, lo mismo va a ocurrir con la industria tradicional. Punto.
Eso sí, no quería cerrar la entrada sin mencionar que Resines justifica las ayudas que recibe el cine. Ya que "todas las industrias de este país están ayudadas o subvencionadas". De acuerdo, aceptemos su declaración. Pero aquí tenemos el tema de siempre: ¿por qué entonces sale tan caro el cine? Especialmente el cine español. Si se trata de una película subvencionada, aunque sea en parte, por el dinero de los contribuyentes... ¿por qué esa entrada tiene el mismo precio que una que una distribuidora ha comprado al mercado estadounidense, o inglés, o francés? Parece que esto es el "copago" del cine (que al igual que el sanitario, no era copago, sino repago?
Es que se traduce como "dame dinero para que yo haga lo que quier y luego págame por verlo". ¿Soy el único al que le parece que hay que ser mu tonto para aceptar? Y más cuando en este país, se han hecho películas que eran un truño, una mierda, una basura. No lo niego, especialmente en estos últimos años se han hecho y subvencionado películas que merecen la pena (pero que del mismo modo debería ser más barato verlas), pero otras en cambio eran una puta castaña pilonga. Incluso algunas películas subvencionadas no han llegado a estrenarse. Eso sí, el dinero se cobró. Y eso es una vergüenza.
Álex de la Iglesia, te echo de menos como director de la Academia de Cine. Tienes más sentido común que tus sucesores con respecto a la piratería. Aunque espero que en algún momento se den cuenta de cual es el camino a seguir para evitar la piratería sin criminalizar Internet.
La escritura
Mi mente, cuando no encuentra sobre qué escribir
Llevo ya varios días sin ponerme a escribir unas líneas para el blog. Ni en concepto general. He tenido poca actividad en la mayoría de las redes sociales también (salvo WhatsApp si me apuráis, aunque ni de coña lo puedo llamar escribir a eso). Y eso que llevamos un par de semanas muy jugosas después del último resultaod electoral. O ahora que tenemos tanto remake, secuela, y la madre que lo parió de películas y series de hace tiempo (señores, no vuelvan a tocar lo que funcionó en su día, que no va a ser igual ni de broma).
En parte se debe al curro (sí, el milagro conocido como "encontrar empleo" se hizo realidad; no es un mito, existen los puestos de trabajo). Dedicar varias horas al día a ganarse el sueldo hace que el resto del tiempo deba repartirse de distinta forma. Y la inspiración para escribir, y para cualquier cosa, te tiene que pillar dedicándote a eso. Si no coincide motivación con inspiración, no habrá nada que hacer.
Por otra parte, el calor es un desmotivador muy grande. Sólo motiva para ir a la playa o a la piscina
Pero en otra parte se debe al cambio de concepto. Es decir, al hecho de "Tengo que escribir". "¿Tengo que?". Es el quid, pues estoy en cierto punto en que no emplear la comunicación escrita me supone una especie de sentimiento de culpa, una sensación bastante desagradable. Es como si me hubiera dado un capricho tonto (¿He abierto un blog para no escribir?).
Especialmente cuando uno ha hablado varias veces de lo mismo, o escrito varias veces de lo mismo, es como ¿y tanto para esto? Tengo desde hace tiempo una cuenta en FanFiction.net. Anoche, alguno de mis seguidores esperaría que publicase. Como nota, la tónica de lo que publico ahí se acerca (y va más allá) de lo que he publicado en el blog con El encuentro esperado. Pero después de una serie de relatos independientes (59) y una historia que ha alcanzado la cifra de 100 capítulos (y los que me quedan), necesito algo más. La motivación de escribir es muy diferente a cuando empecé.
Me encanta la ficción. De ahí que lo que empezó como una chorradita como Ou may god lo derivase en una historia con algo más de cuerpo. O comenzar una nueva historia con "Rafa" en Nueva vida, nuevos problemas. Escribir de todo eso siempre ha tenido un motivo y una motivación detrás, que en estos días me cuesta un poco más encontrar. Busco algo nuevo (que de hecho, lo he encontrado), pero al mismo tiempo me encuentro en "deuda" con todo lo que he dejado abierto en este camino.
No tengo intención de abandonar FanFiction.net, o dejar de venir aquí a hablar de política, de lo mala o buena que me ha parecido una película, o de desarrollar un poco las historias que empecé y deben ser continuadas, por respeto a mi mismo y a lo que he invertido en las mismas. Pero así mismo necesito algo más. Tengo un proyecto de novela en mente, pero aún aśi, me resulta un poco insuficiente. Necesito tiempo, pero al mismo ídem necesito ideas. Algo que me haga volver a escribir con ganas, y no tomármelo sólo como "debo hacerlo por lo que he hecho ya", sino como "me apetece una barbaridad y lo voy a disfrutar como
Por suerte, o por desgracia, el verano es muy largo. Y creo que podré encontrar alguna idea que me llame lo bastante como para poder comentarla. De forma que espero, durante la semana que viene, poder ponerme un poco al día con algunos temas que tengo aún en el tintero por comentar y conseguir volver de tal forma que sea apetecible ponerme a teclear como un loco, en lugar de un "joder, voy a poner cualquier gilipollez aunque sea".
Sin series
¿Sabéis esa sensación cuando terminas un libro? Los que leemos sagas siempre tenemos la cosa del "Bueno, a por el siguiente". Pero cuando ese "siguiente" aún no se ha publicado, sientes dolor, se alinean los planetas, y el bipartidismo recupera el poder mágicamente a pesar de las últimas elecciones.
Pues algo parecido ocurre cuando las series televisivas, esas que tanto ayudan a pasar un rato de ocio (desde unos minutos a maratones de horas enteras), que ya han cerrado temporada la gran mayoría de series que tengo el gusto de seguir. Y me apetecía comentar un poco por encima las temporadas de las mismas.
The Big Bang Theory cerró recientemente su octava temporada. Es indudable que la serie dista de ser lo que era al principio, pero aún me sigo riendo. Sheldon continúa insuperable, y se van corrigiendo errores que se han cometido: más chistes relacionados con la ciencia (que se habían perdido), que Penny, pese a no ser una "cerebrito", haya dejado de ser una paleta,... Además, el durísimo palo del fallecimiento de Mrs. Wolowitzm a quien se echará de menos por la serie. Una temporada bastante buena, aunque el episodio final deja, una vez más, un toque de amargura.
Broadchurch la conocí el año pasado, uno después de su estreno. Este año han estrenado una segunda temporada que ha mantenido el nivel, continuacndo una historia que quedó perfecta, añadiendo nuevas tramas, y relación con el pasado. Las series británicas tienen calidad, y Broadchurch ha sido el ejemplo de ello en todos sus 8 episodios de la temporada.
Castle. Simplemente por el meme de Hi, I'm Crichard Ratchle de la temporada ya ha merecido la pena, hay que reconocer que es una serie que ha madurado con el tiempo. Empecé viendome las cinco primeras temporadas del tirón, pero es ahora cuando más me engancha. Unos guiones que mejoras, unas tramas estupendas (especialmente las que no tienen casos de relleno), aunque la explicación de la desaparición del escritor deja con cierto mal sabor de boca. Hay renovación, a´si que pueden mejorarlo.
How to get away with murder, traducido libremente al castellano como Cómo defender a un asesino ha sido el programa estrella de la noche de los jueves estadounidenses. Una genial historia que sigue a los estudiantes de derecho de la abogada Annalise Keating. Sus quince episodios de la temporada nos hacen recorrer los sucesos acontecidos desde la muerte de Lila Stangard, un misterio que intentará ser resuelto por ellos. Amor, sexo, amistad, traiciones, un cóctel explosivo para una serie cuya segunda temporada aguardo impaciente.
Elementary también ha cerrado temporada. La mejor hasta la fecha, si se me permite. Continúa teniendo episodios de relleno, pero los personajes tienen identidad propia, y de poco sirven ya las comparaciones con la Sherlock británica. Una temporada con dos mitados bien diferenciadas, cada una estupenda, y con un cierre sobrecogedor sobre la abstinencia de Holmes.
Wow, son unas cuántas series, ¿no? Pues aún no he terminado.
La que se avecina, una serie que nunca me cansa. Si bien es cierto que algunos episodios han sido un poco extraños, el capítulo 100 de la serie fue una pasada (sí, una pasada, le joda a quien le joda). Algnos personajes han sido llevados al extremo, pero siempre tienen cierto punto de hilaridad. La temporada ocho ha sido muy bien llevada, y mientras quede trama, continuaré con la serie que tantas risas me proporciona.
Los 100 ha sido otra serie redonda. Cautivado por la primera temporada, la segunda ofrece una revisión de cómo tres pueblos diferentes entre sí se alían y se traicionan para salvar a la gente. Un elenco muy bien llevado (otorgando el liderazgo a dos mujeres, curiosamente), cuyo objetivo común pende de un hilo mientras luchan por no ser capturados. Giros inesperados, sorpresas... y una tercera temporada que podría ser el broche perfecto para terminar.
Sleepy Hollow ha sido seguramente la serie que más me ha flojeado la temporada. Quizá porque los avances en su trama no eran tan significativos para una serie que pintaba tan bien, aunque muchos episodios han sido de aplausos. Quizá el cambio de showrunner le siente bien a la serie, de la cual espero una mejoría en la nueva temporada. O eso, o que hubieran cerrado en esta segunda.
Thw Walking Dead sólo ha tenido dos episodios flojos esta temporada. No son pocos los que afirman que la serie mejora con cada temporada, y yo lo corroboro. Es como el buen vino. Una serie tan despiadada como siempre, en la que cualquier personaje puede morir. Las tramas anteriores han llevado al grupo al borde de sus límites, y ni siquiera en los supuestos paraísos de paz la encuentran. Ansioso por la sexta temporada, y el spin-off.
Y Érase una vez, que al tener tilde la app me la pone al final de la lista. La temporada, como siempre, dos mitades. Una mejor que otra. Y aunque la trama de Frozen les quedó bastante bien para mi gusto, la segunda, más oscura, y llevando a muchos personajes a su lado más oscuro le han dado una temporada de muy buena calidad. Y por su cierre, la quinta va a estar fetén.
Pues ya está. Ya me he desahogado, y me he quedado a gusto. Me despido hasta la próxima.
...
-¿Y no vas a comentar nada sobre las elecciones?
¿Para qué? Si los titulares ya lo han dicho todo B-)
Feliz Día del Libro (strikes back)

Pues otro año más llega el Día del Libro. Por lo general cuando llega una fecha de estas que se repiten año tras año no me molesto en escribir una entrada de blog, sino que tiro de hemeroteca (no en balde la entrada más leída de mi blog es en la que pongo a caldo del Día de San Valentín, que data de 2011).
Pero es imposible hacer lo mismo con el día del libro, porque a cada año que pasa se añaden más libros a la lista de lectura que tengo. Así que toca repasito a todos los títulos que han ido pasando por las reviews de este blogger, tan humano como cercano al público (?), incluso los casos que no fueron de mi agrado.
- Una vacante imprevista, de J. K. Rowling. Primer libro para adultos de la icónica autora del mundo de "Harry Potter", que no canso de repetir que me encantó leerlo (y lamento no poder decir lo mismo de los libros de "Cormoran Strike", bajo el pseudo de Robert Galbraith).
- Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena. Una lectura entretenida sobre una mujer que se interna voluntariamente en un psiquiátrico para encontrar a un culpable de asesinato. Interesante y entretenido a la par.
- Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James. Sólo fui capaz de leerme el primer libro de la trilogía, del cual sólo me gustó el final porque OJO SPOILER ella le deja. Personalmente no hubiera continuado la historia, pero para gustos...
- Contagio, de Robin Cook. No hace falta conocer un tema para disfrutar de una buena lectura, y eso me pasó a mi con esta novela de misterio, con mucho toque de medicina, pero que se entiende a la perfección gracias al autor, que lo explica todo con pelos y señales.
- No estamos locos, de El Gran Wyoming. Es una de mis lecturas favoritas. Muchas veces sigo leyendo algún pasaje esporádico de este repaso a la hsitoria política de nuestro país hecho por uno de los profesionales de los medios que más admiro.
- Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Poco conocía yo de distopía hasta conocer esta novela, la más conocida de su autor, que nos sitúa en un escalofriante futuro en que la gente es capaz de ser feliz, pero a un precio muy alto.
- La Fortaleza Digital, de Dan Brown. La primera novela publicada de este autor que coincide además con la primera que leo suya, una breve pero intensa narración del mundo de la NSA, el cifrado de información confidencial, y bastante polémico por el retrato que se hace de España.
- Crisis, de Robin Cook. El protagonista de "Contagio" tiene su propia saga, y este libro es una de las continuaciones. Lo encontré ligeramente más flojo que el primero, ya que se centra más en un juicio que en la investigación en sí, pero merece la pena conocerlo.
- Rebelión en la granja, de George Orwell. Si hay una sátira del (falso) comunismo que se instauró en Rusia, es esta novela por excelencia. Breve, contundente, y muy crítica con la promesa vacía que se realizó en la Historia.
- La cúpula, de Stephen King. La novela de la cual toma raíz la serie televisiva. King nos introduce en la locura de un pueblo que queda aislado del resto del mundo por una invisible cúpula, y las consecuencias del ansia de poder de los humanos.
- El juego de Ender, de Orson Scott Card. Adaptada (bastante, sin pasarnos) fielmente al cine, esta novela nos enseña la vida de un niño con las suficientes aptitudes para, algún día, dirigir un ejército de terrestres en su lucha contra los insectores, una raza alienígena.
- El valle del Terror, de Arthur Conan Doyle. Fue la última novela (que no relato) protagonizada por el emblemático detective de Baker Street, Sherlock Holmes. Cuenta con dos partes, el caso y el origen del mismo.
- Ready Player One, de Ernest Cline. No dudo de que esta novela se convertirá (si no lo es ya) en un referente del mundo geek. Tecnología futurista (realidad virtual, muy cercana) con la moda retro de los años ochenta nos presentan una gran aventura de ciencia ficción.
- Carrie, de Stephen King. La primera novela que le fue publicada al rey de las novelas paranormales, y con varias adaptaciones a la gran pantalla, que nos narra la vida de una chica que un buen día descubre que tiene poderes telequinéticos.
- No estamos solos, de El Gran Wyoming. Alejándose ligeramente de la tónica del primer libro, Wyoming hace un recorrido por figuras importantes en la lucha contra el sistema injusto que gobierna nuestras vidas, a las cuales entrevista.
- Coma, de Robin Cook. Fue el segundo trabajo del autor, que empezó a escribir novelas de misterio relacionadas con la medicina, y tras su lectura pude comprobar que ya desde este momento, el señor Cook apuntaba maneras.
- Trilogía "Apocalipsis Z", de Manel Lourelio. "El principio del fin", "Los días oscuros" y "La ira de los Justos" son los tomos de una trilogía zombi de gran calidad, interesante, que engancha, y mantiene su calidad en las tres partes.
"Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído"
— Jorge Luis Borges
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Anteanoche terminé de leerme la novela, y anoche me vi el episodio final de la segunda temporada, de forma que hoy voy a comentar ambos ...
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Para ir abriendo boca a lo nuevo que se va a publicar en el blog, quería compartir mi opinión sobre el cierre de la 4ª temporada de La que s...
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Nota: esta crítica, realizada por mi, data de 2009, fue escrita en un foro poco tiempo después de tener internet en casa. Esa primera vers...




